Los ministros de Relaciones Exteriores de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) se reúnen mañana en Bruselas bajo la amenaza de un veto de Grecia a la adhesión de Macedonia, un mes antes de su cumbre de Bucarest que podría ampliar la alianza a países como Albania y Croacia.
Los responsales de esos tres países de los Balcanes multiplicaron en las últimas semanas las visitas a la sede de la OTAN en Bruselas con la expectativa de ser invitados por los líderes de los 26 miembros de la alianza a sumarse al club en la cumbre prevista del 2 al 4 de abril en la capital rumana.
Croacia y Albania tienen todas las posibilidades de obtener una respuesta positiva, según indicaron diplomáticos de la OTAN.
«En efecto, Tirana terminó por dejar una buena impresión en los países aliados, al principio bastante reticentes ante ciertos incumplimientos albaneses en lo concerniente al Estado de derecho», indicó uno de ellos.
En cambio, y a pesar de cumplir con todos los criterios, Macedonia corre el riesgo de ver su adhesión bloqueada por Grecia, que exige un acuerdo definitivo sobre el nombre de su vecino, agregaron esos diplomáticos.
En 1993, ese país fue reconocido en la ONU como «Ex República Yugoslava de Macedonia» (FYROM, según las siglas en ingés), a raíz de la oposicion de Atenas de que se le atribuya el nombre de «Macedonia» a secas.
Grecia, cuyas provincias septentrionales se llaman Macedonia, estima que ese nombre es parte de su historia y teme reivindicaciones territoriales de su pequeño vecino de lengua eslava.
Ante el veto griego, el secretario general de la OTAN, Jaap de Hoop Scheffer, que visitó el lunes pasado Atenas para tratar el tema, recordó que el «consenso» es una regla en el seno de la Alianza Atlántica e instó a Macedonia a mostrar flexibilidad.
Sólo un acuerdo de último minuto bajo los auspicios de la ONU, encargada desde hace años de una mediación entre los dos países, podría salvar la candidatura macedonia.
Los cancilleres tienen previsto discutir además una ampliación a otros dos países, Georgia y Ucrania, que en una etapa menos avanzada aspiran a obtener el estatuto de candidato oficial a la adhesión a la OTAN, participando en un plan de acción especial.
La intención de estos dos países de sumarse a la Alianza Atlántica irrita a Rusia, que ya amenazó el pasado 14 de febrero con apuntar sus misiles contra Ucrania si la OTAN instalara allí alguna base.
Los ministros también examinarán el jueves el «plan estratégico político-militar» para Afganistán, a ser adoptado en la cumbre de la OTAN en Bucarest.
Estados Unidos espera que a partir de esta demostración de cohesión sobre lo que constituye la operación más grande de la historia de la OTAN, sus aliados europeos puedan justificar ante sus opiniones públicas el envío a Afganistán de los refuerzos reclamados por los jefes militares.