Reticente a sanciones contra Irán


Reunión entre Hillary Clinton y autoridades sauditas, por el tema nuclear iraní­. FOTO LA HORA: AFP

Arabia Saudita se opone a un ataque militar contra Irán y considera que las sanciones no podrán interrumpir el programa nuclear iraní­, indicaron funcionarios y analistas al dí­a siguiente de la visita de la secretaria de estado norteamericana Hillary Clinton.


«Arabia Saudita está contra una solución militar que sólo lograrí­a fortalecer a los duros del régimen iraní­», opinó el analista saudita Anuar Eshki, director del instituto de estudios estratégicos de Yeda.

Allegados a Clinton dijeron el martes, último dí­a de su gira por varios paí­ses del Golfo, que la jefa de la diplomacia norteamericana habí­a quedado satisfecha con sus entrevistas en Yeda.

Sin embargo, las declaraciones ambiguas del prí­ncipe Saud Al Fayí§al, ministro de Relaciones Exteriores de Arabia Saudita, contradicen ese optimismo.

Las sanciones son «una solución a largo plazo» y preferimos «una solución inmediata» del problema, dijo Asud Al Fayí§al, en una conferencia de prensa con Clinton, que por su parte habí­a insistido en la necesidad de nuevas sanciones contra Irán.

«Para Arabia Saudita, la solución sólo puede ser diplomática», indicó Eshki, señalando que «la solución inmediata preconizada por Saud es la que propone Turquí­a, que consiste en enriquecer el uranio iraní­ en el extranjero».

El ministro turco de Relaciones Exteriores Ahmet Davutoglu, favorable también a una solución dialogada, se entrevistó el martes en Teherán con las autoridades iraní­es.

El domingo pasado, el primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan habí­a declarado que Turquí­a estaba dispuesta a servir de centro de intercambio del uranio iraní­, asunto central de las negociaciones, si eso ayudaba a solucionar la crisis.

Clinton quiere «presionar a los paí­ses del Golfo porque esos paí­ses constituyen el pulmón económico de Irán», dijo Eshki.

«Pero Arabia Saudita sabe que las sanciones serán inútiles, que sólo contribuirán a alejar al pueblo de la oposición, acercándolo al poder» nuevamente, agregó Eshki.

Hace una semana, al dí­a siguiente de que Irán lanzara el enriquecimiento de uranio a 20%, Estados Unidos anunció que reforzaba en forma unilateral las sanciones contra los Guardianes de la Revolución.

«Es inútil perder tiempo con sanciones que no tendrán efecto a corto plazo. Necesitamos algo más tangible», dijo por su parte a la AFP un funcionario de la diplomacia saudita que solicitó el anonimato.

«Además, un ataque militar serí­a contraproductivo», agregó el funcionario que agregó que los sauditas le reprochan a Estados Unidos no darse cuenta que todos los problemas están vinculados.

«Habrí­a que hacer algo con relación al expediente israelí­-palestino por ejemplo, los norteamericanos podrí­an presionar a Israel para que cese la colonización» en los territorios ocupados, dijo el funcionario saudita.