Requerirán un informe de cuánto costó el sistema de pantalla electrónica de control de asistencia y de huella digital instalado en las curules.
Jorge Mario Barrio Falla, nuevo primer vicepresidente del Congreso intenta saber si el contrato de compra venta incluía tener disponibles los dispositivos electrónicos conocidos como «chips», que la anterior Junta Directiva dejó en plan piloto para ensayar alcances y limitaciones de uso.
La utilización del «chip» está contemplada para que automáticamente se conozca en la pantalla gigante cuál será el número de asistentes a cada una de las sesiones, porque la portación del pequeño circuito integrado cargará y descargará los ingresos y salidas del pleno.
Además, el sistema servirá para conocer el número de diputados presentes, ausentes, con permiso, detalle de integrantes por cada bloque. Otros alcances con el sistema computarizado es la pantalla sobre las curules hasta donde llegarán electrónicamente las iniciativas y otros documentos de interés para el desarrollo de actividades plenarias.
CONTROLES
Como en anteriores administraciones, se ha intentado modernizar las actividades; este año se está tratando de hacer un nuevo intento con apoyo de la tecnología para que la asistencia se cumpla, creando disciplina y así avanzar con lo proyectado en cada una de las reuniones.
Roberto Alejos, presidente de la Junta Directiva, informó que en las reuniones con los bloques se están buscando acuerdos para que este año se inicien con puntualidad las sesiones. «Es un tema no solo de asistencias sino también de votaciones», agregó Alejos.
La consigna con esta directiva es que la utilización de los dispositivos que medirán asistencia deje de ser un plan piloto y que la lectura electrónica sea permanente, aunque continúan las pruebas de la efectividad del sistema, ubicación de parlamentarios, portación del mecanismo hasta que sea una actividad rutinaria para cada uno.
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En 2008, el diputado Arístides Crespo, como presidente del Parlamento, dio a conocer que la pantalla de asistencia estaba inservible y que la cifra preliminar de pago hecho por ese sistema se calculaba en casi Q5 millones durante los últimos años de la anterior legislatura 2004-2008.
Hasta el último trimestre de 2008 se decidió reactivar y hacer pruebas, para ello se acercaron técnicos de la empresa proveedora. Se adquirieron varios «chip» que fueron distribuidos entre parlamentarios para empezar las pruebas.
El legislador Barrios Falla anticipó que si en el contrato de adquisición pasado no fueron incluidos los dispositivos de lectura, el Congreso tendría que hacer la inversión para que esté completo el sistema.
También se espera contar con un informe de cuántas computadoras no fueron devueltas por aquellos legisladores que no fueron reelectos en 2007 y que estaban en la obligación de devolver el equipo de cómputo.