Un informe de Interpol sobre los archivos encontrados en un computador de la guerrilla de las FARC volvió a agitar las tensiones de Colombia con Venezuela y Ecuador, a menos de dos meses de que los tres países vivieran una de sus peores crisis diplomáticas.
El director mundial de Interpol, Ronald Noble, aseguró el jueves que sus expertos no hallaron evidencia de modificación en los archivos de computador incautados a las FARC que entregó el gobierno colombiano y que revelan fuertes nexos entre los guerrilleros y los gobiernos de Ecuador y Venezuela.
Los computadores de las FARC -cuya autenticidad ha sido puesta en duda por los gobiernos de Ecuador y Venezuela- revelan desde encuentros de funcionarios venezolanos y ecuatorianos con jefes guerrilleros hasta el préstamo de miles de dólares por parte del gobierno de Hugo Chávez.
Chávez calificó de «show de payasos» el informe de Interpol y consideró que su par ílvaro Uribe ya no está gobernando en Colombia ni favoreciendo la liberación de los rehenes en poder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas).
Chávez amenazó con que el episodio del informe de Interpol lo obligará a «revisar profundamente» las relaciones con Colombia y, dijo, «va a enturbiar los compromisos comerciales, es decir, podría producir una reducción de las compras venezolanas».
Por su parte, el presidente ecuatoriano Rafael Correa había anticipado en una entrevista al diario El Espectador de Bogotá que lo tenía «sin cuidado lo que diga la Interpol» en su dictamen sobre los computadores, hallados en un campamento rebelde de su país por el Ejército colombiano el 1 de marzo.
Esos documentos me tienen sin cuidado, como me tiene sin cuidado lo que Estados Unidos, Colombia o Interpol opinan de ellos. Entregué los documentos que nos remitió el gobierno colombiano a la Fiscalía ecuatoriana y a la oposición, pero son tan ridículos que ellas no han podido hacer nada», añadió.
Al llegar a Lima, para participar de la Cumbre entre Europa y países de América Latina y el Caribe, Correa acusó a Uribe de «calumniar» con el informe de Interpol. «Se están deteriorando (las relaciones) por esa actitud del gobierno de Colombia de seguir calumniando», afirmó.
La tensión entre Colombia y sus vecinos domina el ambiente de la Cumbre de Lima, donde medio centenar de mandatarios suscribieron ayer una declaración contra la pobreza.
En Colombia sectores de oposición llamaron a Uribe a redoblar esfuerzos para mejorar las relaciones con sus vecinos.
«El gobierno debe ahora solicitar a la Fiscalía que investigue la veracidad de los computadores. Debe entender que esa información es de inteligencia de las FARC y que no necesariamente lo que se diga allí es cierto», opinó el ex presidente César Gaviria (1990-1994), jefe del opositor Partido Liberal.
Por su parte, el senador Juan Fernando Cristo, también liberal, dijo que ante la crisis diplomática que vive Colombia con sus vecinos Uribe tiene que decidirse entre «creerle a los computadores y volver insostenible la relación con Quito y Caracas o desechar el tema de los computadores y normalizar las relaciones».
Y el senador liberal Rafael Pardo enfatizó que «Uribe debe saber que el objetivo fundamental de todo este tema de los computadores es que Venezuela y Ecuador rompan sus relaciones con las FARC y no que Colombia rompa las relaciones con estos dos gobiernos».
Mientras, el analista Camilo González dijo que «jurídicamente el contenido de estos computadores no tiene mayor validez».
Sin embargo «desde el punto de vista político y militar sí podrían ser utilizados con el propósito de llevar la guerra mediática a escala regional y presionar un aislamiento de las FARC», acotó.
González, ex guerrillero de la desmovilizada M-19, añadió que Uribe «tiene que entender que si maneja el tema siguiendo objetivos de Estados Unidos, que buscan declarar a Venezuela auspiciador del terrorismo mundial, lo llevará al borde de operaciones encubiertas e intereses intervencionistas de ese país».
Las relaciones entre Colombia y Ecuador entraron en crisis tras una incursión militar colombiana en territorio ecuatoriano el 1 de marzo, que mató al líder guerrillero de las FARC Raúl Reyes. Venezuela se solidarizó con Ecuador y los tres entraron en una escalada de acusaciones.