Las declaraciones del secretario de Comunicación Social de la Presidencia, a raíz de un presupuesto 2010 desfinanciado y la posibilidad de consecuencias negativas que pueden afectar al capital humano del sector público, está levantando olas adversas que complican más la situación política.
Roberto Villate, de bancada LIDER, indicó que los mensajes públicos se catalogan como una actitud irresponsable de la vocería presidencial de la República.
«í‰l debe tener un mensaje hasta cierto punto conciliador y objetivo para la nación y no estar moviendo las aguas tratando de ganarse una simpatía o victimización de la ciudadanía, haciendo parecer que los diputados son los malos».
Anabella de León, del bloque Patriota, opinó que el Gobierno está recurriendo a todo, «a la coacción, a la amenaza, al chantaje», esa situación lo que produce es confrontación con la población y los empleados públicos.
Félix Ruano, del bloque CASA, dijo «el Gobierno está tratando manipular a los diputados y echar a la gente encima».
Ruano recordó que no le dicen a la gente que el Congreso le dio catorce préstamos al Gobierno, «dinero más que suficiente para echar a andar al Ejecutivo, pero no han tenido la capacidad de ejecutar».