Nuestra Guatemala se caracteriza por ser una democracia emergente, con altos niveles de pobreza y desigualdad, y con un índice crecido de inseguridad personal, a la par, con fuertes presiones sociales y étnicas, y de un crecimiento demográfico por encima del promedio con respecto al de otras naciones. Además, tenemos una muy alta cuenta de fondos en Reservas Internacionales, colocada en otras regiones del mundo, donde las invierten adecuadamente, dejándole al país un importante déficit diferencial, entre lo que nos reconocen de tasa de interés, al compararla con la que nos cargan, por la misma razón, o sea por el uso aquí del equivalente de ese mismo dinero… Esto no es congruente con nuestra realidad económica y financiera, pues sería más inteligente disfrutarlas aquí, ya que tales reservas monetarias internacionales, deberían ser empleadas o consumidas, en nuestro propio provecho. La pregunta del millón sería cómo y en qué rubros. Ahí están por de pronto
1.- Terminar la segunda fase del aeropuerto. 2.- Construir el Anillo Periférico central del área metropolitana. 3.- Construir o iniciar la Franja Transversal del Norte y
4.- reiniciar y poner en marcha nuestro ferrocarril, que beneficiaría el transporte pesado. Tales inversiones son recuperables, pues generan mucho dinero por su uso,
vía peajes, fletes y servicios que se prestarían a los usufructuarios, lo cual es bueno para lo social y lo productivo, pues crearían riqueza y prosperidad en aquellos
campos donde se necesita financiamiento para capital fijo y de trabajo.