La Comisión Europea aprobó hoy el plan de rescate de la compañía aérea Alitalia por parte de un grupo de inversores italianos, que no deberá reembolsar un préstamo estatal de 300 millones de euros (unos 375 millones de dólares) juzgado ilegal por Bruselas.
El reembolso de ese préstamo consentido por el gobierno italiano en abril será responsabilidad de la vieja Alitalia, puesta en liquidación, mediante las ganancias que obtenga por la venta de activos, precisó la Comisión Europea.
La Compañía Aérea Italiana (CAI), alianza de grandes empresarios italianos, había presentado el pasado 31 de octubre su oferta definitiva de compra de actividades de transporte de pasajeros de Alitalia, en crisis desde hace diez años.
Sin embargo, esta oferta estaba «condicionada» a la decisión de Bruselas respecto del reembolso de ese préstamo considerado ilegal.
Para supervisar la venta y garantizar que los activos son vendidos al precio del mercado, la Comisión Europea anunció la creación de un fiduciario especial.
«Estoy convencido de que, con estas decisiones, se desarrollará un mercado del transporte aéreo nuevo y más dinámico en Italia», indicó el comisario europeo de Transportes, el italiano Antonio Tajani..
«Este proceso conducirá al surgimiento de una aerolínea privada, más pequeña en tamaño pero más eficiente», agregó.
La luz verde de la Comisión Europea al plan de los inversores italianos tuvo lugar en el tercer día de una huelga espontánea de una parte del personal de Alitalia opuesta al contrato de trabajo propuesto por los nuevos dueños de la aerolínea.
La semana pasada, la CAI había precisado que estaba dispuesta a poner sobre la mesa 375 millones de euros para comprar los activos de Alitalia (en particular 64 aviones propiedad de la compañía y los contratos de alquiler de 29).
Además, la CAI tomará a su cargo 625 millones de euros de deudas, correspondientes a préstamos suscritos para financiar la compra de aviones.
El plan de rescate había sido concebido por el jefe de gobierno italiano, Silvio Berlusconi, quien bloqueó una oferta de compra de Air France-KLM para priorizar una solución nacional al problema.
La nueva Alitalia debería empezar a funcionar el 1 de diciembre, afirmó el domingo Rocco Sabelli, administrador delegado de la CAI.
El plan de la CAI prevé el despido de más de 3.250 trabajadores así como la fusión con Air One, la segunda compañía italiana.
La nueva aerolínea debería volar a 141 destinos nacionales y europeos, en lugar de los 194 que poseen actualmente Alitalia y Air One unidas.
La CAI debe buscar aún una alianza con una compañía extranjera, lo que se considera indispensable para que el plan de rescate sea exitoso.
Alitalia, que funciona desde 1947, tiene una deuda de 1.200 millones de euros (1.500 millones de dólares).