Luego de que se realizara una requisa en la cárcel de Quetzaltenango, las autoridades de presidios se sorprendieron por la gran cantidad de celulares que poseían los reos, suma que alcanzó las 25 unidades, lo cual supone que en ese lugar también se registraron extorsiones.
El operativo fue liderado por ílvaro Matus, fiscal de Delitos Contra la Vida, y estaba encaminado a continuar con las investigaciones de las extorsiones y asesinatos contra pilotos. Además, se localizaron agendas telefónicas, que se supone se referían a las víctimas de extorsión.