El Ministerio Público (MP), la Fuerza de Tarea Contra Extorsiones y la Policía Nacional Civil (PNC), realizan una requisa en la cárcel de El Boquerón, en Santa Rosa, donde hasta este momento se han incautado 6 armas, 36 paquetes de drogas y 50 celulares. El objetivo, según las fuentes, es evitar el cobro del “bono navideño”, o un posible motín.

mcastanon@lahora.com.gt
Fuentes del MP y del Ministerio de Gobernación (Mingob) explicaron, que por la recepción y seguimiento a varias denuncias de extorsión, se conoció que los privados de libertad coordinaban una serie de acciones para cobrar Q50 mil de “bono navideño”, principalmente a cada empresa de transporte que extorsionan.
La comunicación que mantienen estos grupos, la cual es monitoreada por las autoridades, a través de orden judicial, identificó que estos hechos podrían repercutir en situaciones de violencia, por lo que se procedió a la requisa.
En la cárcel de El Boquerón, están recluidos 418 privados de libertad, de estos 170 pertenecen a la Mara Salvatrucha, según Rudy Esquivel, portavoz del Sistema Penitenciario (SP).
Este grupo, está conformado por diversos perfiles criminales, que podrían calificarse como de “alta peligrosidad”, debido al tipo de delito y reincidencia.
Por aparte, fuentes de la Subdirección General de Investigación de la institución policial, refirieron, que entre las acciones que también pretenden prevenir, es un motín, el cual podría generar más violencia.
ARMAS INCAUTADAS
Por aparte, Esquivel explicó que la requisa en ese centro continúa, de momento se cuantifica el hallazgo de 6 armas de fuego, 50 teléfonos celulares, 170 municiones de 9 milímetros, 36 paquetes de droga con dos libras y media de marihuana cada una.
Según las fotografías a las que este vespertino ha tenido acceso, también se encuentran varias hojas de papel con nombres y números de teléfono de las posibles víctimas.
La diligencia inició esta mañana y es posible que se extienda hasta la tarde o noche, debido a que se presume que podrían encontrarse otros objetos ilícitos.
Las armas fueron halladas en caletas, que son agujeros escondidos dentro de determinadas áreas del centro carcelario.
SIN REINSERCIÓN
En septiembre pasado, La Hora publicó el reportaje ¿A qué se dedican 250 criminales de alta peligrosidad?, donde se pretendía conocer los programas de rehabilitación y reinserción que implementaba el SP con los privados de libertad “peligrosos”, sin embargo, las autoridades no respondieron a la serie de cuestionamientos realizados.
Marco Antonio Garavito, director de la Liga de Higiene Mental, explicó que el sistema de corrupción en las cárceles y la falta de programas integrales para los presos de alta peligrosidad, son un aliciente para que continúen involucrados en crímenes, que afectan seriamente a los ciudadanos.
“Hay todo un sistema de corrupción en el Sistema Penitenciario que no permite que la filosofía rehabilitadora funcione y a la hora de que fuera funcional para reos de alta peligrosidad o de reincidencia, tienen que estar en sectores más aislados, más apartados, lo cual implica en que haya adentro de la cárcel procesos de rehabilitación laboral o de estudio, pero verdaderamente serios, porque el preso se mantiene desocupado y la desocupación trae muchas cosas negativas”, reiteró Garavito.