Los republicanos lanzaron ayer una dura campaña para tratar de dividir a los demócratas, al salir en defensa de Hillary Clinton, en vísperas de la convención demócrata que se abre hoy en Denver (oeste) y debe proclamar a Barack Obama como candidato a la Casa Blanca.
«Obama puso mucho más de relieve sus debilidades que sus ventajas», al designar el sábado al veterano senador Joe Biden como su candidato a la vicepresidencia, declaró el republicano Rudolph Giuliani, ex alcalde de Nueva York y aspirante a la Casa Blanca derrotado en las primarias, a ABC.
Giuliani no dudó en manifestar su solidaridad con la senadora de su propio estado y gran rival política, al subrayar que «ella habría sido la mejor elección», en un claro intento por crear discordia entre los demócratas justo antes de la convención de Denver.
La propia legisladora se vio forzada a salir al paso de la ofensiva republicana, que incluyó la difusión de un anuncio televisivo elogiándola. «El apoyo de Hillary Clinton a Barack Obama es claro», declaró la portavoz de la ex primera dama, Kathleen Strand.
Según una fuente del partido, hasta podría llamar el miércoles a sus delegados a votar por Obama.
Los republicanos tratan de sacar provecho a las heridas de una larguísima interna demócrata, que se prolongó durante seis meses hasta que la senadora por Nueva York decidió a principios de junio arrojar la toalla y llamar a votar por su rival.