Republicanos se congregan alrededor de Mitt Romney


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Una gran variedad de republicanos y conservadores, incluyendo algunos de los crí­ticos más severos de Mitt Romney, se apresuraron a defender el jueves al favorito republicano en la carrera presidencial a fin de contrarrestar los esfuerzos por mostrar al antiguo inversionista de capital de riesgo como un destructor de puestos de trabajo.

Por THOMAS BEAUMONT y KASIE HUNT GREER / Agencia AP

Newt Gingrich y Rick Perry, los rivales de Romney bajo fuego, desistieron de atacar directamente el desempeño de Romney al frente de Bain Capital.

«Estamos decepcionados» con las crí­ticas, dijo Thomas Donohue, presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos. El grupo empresarial no endosa respaldos a las campañas presidenciales, pero Donohue dijo: «Creemos que Romney ha tenido un buen historial. ¿Perfecto? Por supuesto que no, pero muy bueno».

El ex gobernador de Arkansas, Mike Huckabee, que se enfrentó como precandidato contra Romney hace cuatro años, escribió en una carta en lí­nea: «Es sorprendente ver a tantos republicanos aceptar ese argumento de la izquierda contra el capitalismo». Y otro aspirante en el 2008, el ex alcalde de Nueva York Rudy Giuliani, dijo al canal de noticias Fox: «Estoy sorprendido por lo que están haciendo. Voy a decir que es ignorante. Tonto. Es construir algo que deberí­amos estar combatiendo: la ignorancia sobre el sistema económico estadounidense».

Los nuevos defensores de Romney, muchos de los cuales tienen una larga historia de desacuerdos con el ex gobernador de Massachusetts, dijeron que los ataques contra su trayectoria empresarial socavan la identidad del Partido Republicano y debilitan el principal argumento del partido contra el presidente demócrata Barack Obama: que la intrusión federal ha bloqueado la recuperación de la economí­a.

Los últimos comentarios fueron más un rechazo a los ataques contra el historial de Romney en la firma Bain que un respaldo a él como candidato. Sin embargo, estos señalan un acercamiento hacia Romney por parte de una muestra representativa del Partido Republicano en momentos en que este batalla por decantarse hacia una alternativa más conservadora.

También evidencian que los intentos de Gingrich, un ex presidente de la Cámara, y Perry, el gobernador de Texas, por retratar a Romney como un despiadado depredador en el mundo de los negocios parecen ser contraproducentes y favorecer la campaña del ex gobernador de Massachusetts.

Un destacado recaudador de fondos en Carolina del Sur, Barry Wynn, cambió su apoyo de Perry a Romney a la luz de esos ataques, de los que opinó que habí­an cruzado la lí­nea en un partido polí­tico que valora el capitalismo de libre mercado.

«He estado luchando por esta causa la mayor parte de mi vida», dijo Wynn. «Es como arañar la pizarra. Es irritante escuchar ese tipo de ataques».

ASPIRANTES
No logran aparecer en las papeletas


Muchos de los rivales de Mitt Romney por la candidatura presidencial republicana tienen el problema de no cumplir el requisito fundamental para postularse a un cargo público: aparecer en la papeleta electoral.

Rick Santorum, Newt Gingrich, Rick Perry y Jon Huntsman no aparecerán en la papeleta en al menos una de las próximas elecciones primarias del Partido Republicano.

En otros estados, los mismos aspirantes no presentaron listas completas de delegados ante las autoridades estatales o partidistas, lo cual incrementó las dudas sobre si poseen los recursos suficientes para emprender una campaña nacional efectiva.

Si alguno de ellos reuniera suficientes fuerzas contra el favorito, Romney, para desafiarlo, el detalle de que no aparezca en las papeletas podrí­a limitarle la capacidad para lograr delegados en estados cruciales.

La excepción es Ron Paul, quien al parecer ha evitado tales tropiezos al momento.

Romney, ex gobernador de Massachusetts, ganó las dos contiendas internas iniciales, en Iowa y Nueva Hampshire, y encabeza las encuestas en Carolina del Sur y Florida, los próximos estados en los que habrá elecciones primarias.

Romney recaudó 56 millones de dólares en 2011 para su campaña, lo cual le dio grandes ventajas financieras y organizativas sobre sus contrincantes en el Partido Republicano.

Estas ventajas ya se han hecho patentes debido a que muchos de los rivales de Romney no cumplen los plazos o no logran reunir el mí­nimo de firmas para que su nombre aparezca en las boletas de las próximas elecciones internas.

Santorum, el ex senador de Pensilvania que estuvo a unos cuantos votos de lograr el triunfo en la asamblea del Partido Republicano en Iowa, no logró que su nombre aparezca en las papeletas en Virginia ni en el Distrito de Columbia.

Santorum presentó además listas incompletas de delegados en Illinois y Ohio, lo cual podrí­a limitarle la capacidad de ganar delegados en esos estados que son cruciales.

Virginia ha sido una prueba difí­cil para los aspirantes republicanos que pretenden lograr que su nombre aparezca en las boletas debido al requisito estatal de campaña de que tienen que reunir las firmas de al menos 10.000 electores registrados.

Romney y Paul fueron los únicos que lograron aparecer en la papeleta para las elecciones primarias del 6 de marzo. Perry presentó una demanda judicial y le han seguido el ejemplo Gingrich, Huntsman y Santorum.

Santorum es el único de los principales aspirantes que quedará fuera de la papeleta en las primarias del 3 de abril en el Distrito de Columbia, dijo Paul Craney, director ejecutivo del Comité Republicano local.

El Partido tiene dos formas para que el candidato salga en la boleta: que pague 10.000 dólares o pague 5.000 dólares y recabe firmas de 296 votantes republicanos registrados en la ciudad capital, donde el electorado es predominantemente demócrata.

Huntsman, ex gobernador de Utah, no logró aparecer en las boletas en Arizona ni Illinois.