Republicanos realizan una autocrí­tica


Sarah Palin, ex vicepresidenciable republicana.

Gobernadores de todos los estados republicanos de Estados Unidos hacen su autocrí­tica en un debate interno que realiza el partido conservador en Miami, poco más de una semana después de la amplia derrota en las elecciones presidenciales ante los demócratas, liderados por Barack Obama.


La reunión anual de los 23 lí­deres republicanos, que se lleva a cabo hasta mañana, marcó ayer la reaparición pública de la ex candidata a la vicepresidencia, la gobernadora de Alaska Sarah Palin, considerada una de las figuras en las que podrí­a sentarse la renovación partidaria de cara a las elecciones de 2012.

Palin dijo que se siente «muy optimista» ante el gobierno del presidente electo Obama, cuya elección califico como «un momento histórico del paí­s».

«Los estadounidenses estaremos juntos, demócratas y republicanos trabajando detrás del nuevo presidente por el progreso del paí­s», afirmó.

Y en relación a su futuro señaló que esperará a ver qué oportunidades se presentan. «No quiero cerrar ninguna puerta en este momento», dijo en una entrevista con la cadena CNN, que la consulto sobre la posibilidad de que pretenda ser candidata a presidente en las próximas elecciones.

Palin se referirá hoy, en una sesión de la conferencia, a la transición que atraviesa el Partido Republicano desde el fracaso electoral de la semana pasada.

El Partido Republicano, que sufrió en los comicios del martes 4 la amplia derrota de su fórmula John McCain-Sarah Palin a manos del binomio demócrata Barack Obama-Joe Biden, se encuentra en pleno reagrupamiento de sus fuerzas antes de buscar un relanzamiento con la mirada puesta en los próximos comicios presidenciales.

La derrota fue aun mayor, porque los republicanos perdieron en las elecciones de la semana pasada seis asientos en el Senado y unos 20 en la Cámara de Representantes, ambas dominadas por los demócratas.

Además de Palin asisten a la reunión de gobernadores en Miami otras jóvenes promesas republicanas, consideradas reservas polí­ticas a futuro, como los gobernadores Tim Pawlenty, de Minnesota (norte), Bobby Jindal, de Luisiana (sur) y Charlie Crist, de Florida (sureste).

Tras ocho años de gobierno de George W. Bush, que deja la administración con un nivel récord de impopularidad, y un reciente candidato presidencial, John McCain, perdedor de las elecciones y con 72 años, los republicanos sienten la urgencia de la renovación de liderazgos.

Sin medias tintas, Jindal reconoció ayer que la victoria de los demócratas fue amplia e incuestionable. «La campaña de Obama fue extraordinaria sobre el terreno, no debemos discutir sobre eso, debemos aprender», dijo el gobernador de Luisiana.

Para Charlie Crist, gobernador de Florida, su partido «necesita volver a ser un partido de integración, que gane adeptos también dentro de la comunidad afro-estadounidense y recupere el voto de los hispanos», que al igual que los negros se volcaron decididamente hacia Obama.

Frank Luntz, un encuestador y estratega polí­tico del Partido Republicano, entendió que una de las causas de la derrota electoral fue que los conservadores perdieron ampliamente la batalla en los medios de comunicación.

«Los republicanos pueden tener los talk shows en radio, pero los demócratas tuvieron la internet, que es la herramienta del momento», señaló.

«»Es internet, estúpido», debe ser hoy uno de nuestros aprendizajes», dijo Luntz en referencia a una recordada frase de la campaña electoral de Bill Clinton en 1992 referida a la economí­a, y mencionó que en la campaña presidencial la gente recibí­a información sobre los candidatos en un 64% ví­a internet y un 46% por cable, ambos por encima de los demás medios.

Otro importante problema que arrojó la reciente elección para el Partido Republicano fue «la pérdida de los jóvenes republicanos», dijo Luntz.

«Tuvimos apenas el 32% del voto de los jóvenes, el más bajo nivel histórico», señaló.

Para el gobernador de Mississippi (sur), Haley Barbour, el problema que tienen en sus manos los republicanos en este momento «no es analizar la campaña de McCain, nuestro problema es ver qué pasó en los últimos años y tratar de aprender de nuestros muchos errores».