Otro político republicano en busca de un escaño en el Senado federal ha provocado la indignación de los votantes luego de decir durante un programa televisivo en directo que si una mujer se embaraza debido a una violación es por voluntad de Dios.
Las mujeres son consideradas un sector clave en las elecciones nacionales de este año, e incluso el candidato republicano a la Presidencia Mitt Romney se ha visto arrastrado a esta controversia.
El candidato senatorial republicano por Indiana, Richard Mourdock, enfrascado en una de las contiendas senatoriales más vistas en Estados Unidos, fue consultado en los últimos minutos de un debate con el candidato demócrata Joe Donnelly sobre si debía permitirse el aborto en casos de violación o incesto.
«He cavilado sobre ese asunto por mucho tiempo, pero me di cuenta de que la vida es ese don de Dios. Y, creo, aun cuando la vida comienza en esa terrible situación de violación, que eso es algo que Dios quiso que ocurriera», dijo Mourdock.
Mourdock es el segundo candidato senatorial del Partido Republicano que debe defenderse de declaraciones hechas sobre la violación y el embarazo.
El candidato al Senado de Misurí, Todd Akin, dijo en agosto durante una entrevista televisiva que los cuerpos de las mujeres tienen manera de impedir el embarazo en caso de «violación legítima». Akin se ha disculpado varias veces, pero se ha negado a abandonar la contienda pese a las exhortaciones que le han hecho dirigentes de su propio partido, incluso Romney.
Anoche, Romney se deslindó de Mourdock. Pero un día antes había comenzado a difundirse en Indiana un anuncio en que el candidato presidencial manifestaba su respaldo al aspirante al escaño en el Senado federal.
«El (ex) gobernador (de Massachusetts) disiente con las declaraciones de Richard Mourdock, las cuales no reflejan sus opiniones», dijo una vocera de Romney, Andrea Saul, en un correo electrónico enviado a The Associated Press. Los colaboradores de Romney no han dicho si retirarían el mensaje televisivo y si el candidato presidencial republicano seguiría apoyando la aspiración senatorial de Mourdock.
Los comentarios de Mourdock han estremecido las campañas de muchos republicanos, en una contienda en la que su objetivo es recuperar la mayoría en el Senado. Los republicanos necesitan ganar tres escaños, o cuatro, en caso de que el presidente Barack Obama obtenga la reelección. Algunos triunfos que parecían seguros para los republicanos ahora están en duda.
La presidenta del Comité Nacional Demócrata, Debbie Wasserman Schultz, calificó las palabras de Mourdock como «atroces y degradantes para la mujer» e instó a Romney a retirar su mensaje en favor del candidato senatorial.
Ya después del debate, Mourdock explicó que no creía que Dios quisiera la violación, sino que Dios es el único que puede crear vida.
«¿Intentan insinuar de alguna manera que Dios predestinó la violación? No creo eso», dijo Mourdock. «Quien insinúe eso es simple y sencillamente un enfermo y un pervertido. No, eso ni siquiera se acerca a lo que dije».
Al rescate de la campaña
La primera dama Michelle Obama despierta más opiniones favorables que su marido, cuyo equipo de campaña ha decidido enviarla a estados cruciales para ayudar a que el mandatario recupere la ventaja que se ha reducido, a dos semanas de los comicios presidenciales.
«¿Saben qué se siente en esta habitación? Se siente como que estaremos cuatro años más aquí», dijo la esposa de Barack Obama en referencia a un nuevo mandato, ante unos 2.500 espectadores que la ovacionaron en Wisconsin. Algunos esperaron la noche entera en el sitio para verla.
Michelle Obama puede dar argumentos que nadie más puede esgrimir en favor de su marido durante la contienda contra el republicano Mitt Romney, dijo Anita McBride, quien dirigió la oficina de otra primera dama, Laura Bush.
«La primera dama siempre resulta positiva para un par de aspectos importantes», explicó McBride. «Una es el lado humano del presidente, ver quién es mediante la lente de la esposa, que es siempre única».
Una de las partes que Michelle Obama prefiere de la campaña es que ésta le brinda la capacidad de elogiar a su marido sin que la escuche, según dijo al público en Wisconsin. «Así que no le digan cuánto lo amo en realidad… Esto queda entre ustedes y yo», dijo.
McBride opinó que Michelle Obama es talentosa para los actos de campaña y muestra más entusiasmo ahora que en 2008. Al comienzo de aquella campaña, pareció reacia a hablar en nombre de su marido.
«A ella nunca le fascinó el juego político, y fue honesta al respecto» en 2008, dijo McBride. Pero este año, «se siente cómoda en la palestra. Aporta mucha energía y está aquí para ganar la elección».
Los discursos proselitistas de la primera dama combinan aspectos privados y políticos. Ofrecen vistazos de la vida en la Casa Blanca y revelan motivos por los que se casó con el mandatario, cuyas políticas y carácter defiende apasionadamente.
Implora a las multitudes que voten, e insta a familiares y amigos a que hagan lo propio.
«Estas elecciones serán más cerradas que las anteriores. Eso es lo único seguro», dijo Michelle Obama.
El jueves, la primera dama viaja a Hollywood para aparecer en el programa nocturno de Jimmy Kimmel en la televisión y para recaudar fondos con el actor Will Smith.
Jeremy Bird, director nacional de campo de la campaña de Obama, consideró que su esposa es una «campeona en ganar el apoyo del ciudadano común».
Protagoniza anuncio en apoyo de Romney
Clint Eastwood es el protagonista de un nuevo mensaje publicitario en apoyo del candidato presidencial republicano Mitt Romney.
El actor de «Dirty Harry» critica el desempeño del presidente Barack Obama en el terreno económico en el video que muestra una fábrica cerrada y una fila de desempleados. Eastwood dice que un segundo término del presidente sería «una repetición del primero y nuestro país podría no sobrevivir a eso».
El anuncio cierra con un primer plano del ganador del Oscar argumentando que el país necesita a Romney para arreglar la situación.
El grupo independiente republicano American Crossroads difundió el anuncio el miércoles, como parte de una campaña de tres mensajes por 12,6 millones de dólares en siete estados reñidos: Colorado, Florida, Iowa, Nevada, Nueva Hampshire, Ohio y Virginia.
Eastwood habló en la Convención Nacional Republicana, donde sermoneó a una silla vacía que supuestamente representaba a Obama.