Hace un par de semanas hablaba en este espacio sobre renovar esperanzas, exponiéndolo como una posibilidad que se da para cada uno de nosotros en el inicio de un nuevo año. Luego, la semana pasada hablé acerca del nuevo año institucional que se da en nuestra República cada 14 de enero, en el que hay nuevos planes y metas para los gobiernos de turno.
Ha sido muy interesante que durante este tiempo haya podido escuchar al diputado Pedro Muadi, el nuevo Presidente del Congreso, dando en diversas entrevistas y en su discurso de toma de posesión un mensaje de renovación del Congreso. Un mensaje en el que ha planteado un camino a través del cual busca devolverle su dignidad a una importante institución de nuestro sistema, nada menos que la institución que nos representa en el gobierno del país.
El Congreso de la República es una institución cuyo día a día se ha vuelto más complejo, especialmente desde los días del primer megáfono de Anabella De León o de los empujones que daba Alejandro Sinibaldi. Al principio fueron los patriotas quienes desordenaron el pleno, hoy son los diputados de Lider quienes han llevado a otros niveles esas prácticas irrespetuosas. En fin, el Congreso está de cabeza, como reflejo del país mismo.
Ya era hora de que alguien tomara conciencia y trabajara por devolverle su dignidad a tan importante organismo del Estado, el más poderoso e influyente por su mandato constitucional. Este trabajo parece una tarea titánica casi imposible de realizar, sin embargo, es agradable que el presidente Muadi tenga los pies en la tierra y siempre reconozca las debilidades institucionales que existen actualmente.
Esto último es muy importante porque aunque la tarea sea difícil, hay que iniciarla si es que algún día se quieren ver resultados positivos. Y hay que empezar por alguna acción aunque sea la más pequeña, y a partir de ella ir dando otros pasos cada día más firmes y más largos que permitan avanzar de manera segura hacia el fin que todos queremos.
Pero para que esto pueda realizarse es importante que los ciudadanos cumplamos con nuestra parte apoyando todo lo positivo que veamos en estas acciones y también denunciando lo negativo de manera responsable y constructiva. Pero sobre todo es importante que los ciudadanos dejemos por un lado la práctica de criticarlo todo sin tomar en cuenta el contexto tan difícil en el que se busca realizar los cambios.
Además de eso, es necesario que los mismos diputados y otras autoridades de gobierno, incluso en otros organismos de Estado, den su apoyo a estos procesos que buscan devolverle la dignidad al Congreso y permitan que tengan continuidad a través del tiempo, para que los esfuerzos que este año se realicen no caigan en saco roto. Guatemala necesita más que nunca del trabajo en equipo en el que todos participemos haciendo bien nuestra parte.
Ánimo presidente Muadi sus palabras son alentadoras, son como un oasis en el desierto de la problemática del país. Con todo y las críticas que ya se han escuchado de los de siempre, usted tienen en sus manos una gran oportunidad y puede aprovecharla como otros no lo han hecho. Estoy seguro que cuenta con el apoyo de todos los ciudadanos honestos de esta República, que sólo queremos poder vivir en una Guatemala que progrese libre y en paz.
Esperamos que en un año podamos estar felicitándole por su trabajo y congratulándonos porque ha logrado sentar las bases de la renovación del Congreso y dar pasos firmes por recuperar su dignidad.