El constructor francés de automóviles Renault anunció hoy un severo plan de ahorro que incluye la supresión en Europa de unos 5 mil empleos por partidas voluntarias y la reorganización de sus plantas de producción.
Al presentar los resultados del primer semestre, en los que el constructor rebajó sus objetivos de ventas para 2008 y 2009, Renault previó una serie de medidas, entre ellas «una reducción de los costes de estructura del 10%, gracias a un plan de partidas voluntarias, esencialmente en Europa», donde el grupo emplea a 47 mil personas.
El presidente ejecutivo de la firma francesa, Carlos Gohsn, señaló que estas medidas están encaminadas a «preparar a Renault ante un periodo que puede ser agitado».
«En la segunda parte de 2008 y en 2009 se prevé una ralentización más fuerte en los mercados europeos», especialmente el francés y el alemán, añadió ante la prensa.
El director financiero, Thierry Moulonguet, no quiso cifrar las previsiones de partidas voluntarias, pero al responder a una pregunta, consideró «razonable» una estimación de 5 mil personas. Según el sindicato CGT, otros 1 mil empleos podrían ser eliminados en la planta de Sandouville (norte francés), elevando la cifra a 6 mil.
Las medidas deben aún ser consultadas con los representantes de los trabajadores.
El constructor automovilístico hizo este anuncio con ocasión de la presentación de los resultados del primer semestre, que reflejan un aumento de la facturación del 2,3% (20.942 millones de euros, 32.864 millones de dólares). Sin embargo, Renault rebajó su objetivo de ventas para 2008 y 2009.
El grupo preveía vender 3,3 millones de vehículos en 2009, pero ahora rebaja la cifra a tres millones por la caída del mercado europeo.
El constructor automovilístico anunció asimismo una «reorganización de las plantas de producción». Ghosn justificó esta decisión en la necesidad de «adaptar la capacidad de producción» a las ventas de algunos modelos, menores de las previstas.
Esto sucederá, por ejemplo, en la planta que el grupo tiene en Sandouville, donde se suprimirá una de las líneas de producción de las dos existentes. En esta factoría se produce esencialmente el modelo Laguna, cuyas ventas no están respondiendo a las expectativas de la dirección de Renault.
Según una fuente próxima a la empresa, entre las plantas afectadas podrían estar las españolas de Valladolid y Palencia, en las que se podría incentivar la marcha de los empleados con más antigí¼edad.
El máximo responsable de la compañía aseguró que el plan de ahorro «es una medida de anticipación, de equilibrio entre los recursos y los resultados de la empresa». «Vale más hacerlo cuando se empieza a notar que el viento sopla más rápido que cuando aparece la tormenta, porque en ese caso, estaremos obligados a tomar medidas mucho más dramáticas», añadió Ghosn.
Todas estas medidas supondrán, según Renault, un ahorro de 350 millones de euros (550 millones de dólares) en 2009, que aumentará a 500 millones de euros (785 millones de dólares) en años sucesivos.
La firma francesa reconoció que «la degradación del entorno macroeconómico» desde la puesta en marcha del plan Renault Contrat 2009 sobrepasa «las hipótesis más pesimistas del plan».
Tras conocerse este anuncio, los títulos de Renault cayeron, sobre las cinco y media de la mañana (hora de Guatemala) en la Bolsa de París un 4,48%. De paso, arrastró al otro gran constructor francés, PSA Peugeot Citroí«n, que perdía a esa hora un 5,5%.