Ahora que el Registro Nacional de Pobladores (Renap) parece ser un hecho y que se comenta sobre algunas de las deficiencias de la Ley, quiero exponer algo que sucedió hace 16 años cuando Jorge Carpio Nicolle era candidato a la Presidencia de la República.
En esos días tuve una reunión con un diputado de la UCN quien me comentó que tenían en mente cambiar el tipo de identificación personal y que la semana siguiente tenía una reunión con el Director del Registro de Ciudadanos, para entregarle el resumen de un proyecto que había desarrollado el Ministerio de la Defensa Nacional.
El resumen era eso, un resumen, pero para mi sorpresa 16 años después fue publicada la Ley del Renap que únicamente contenía los elementos que contemplaba el resumen y prácticamente ni una palabra más. Lo especial de esto y es la razón por la que expongo este comentario, es que en esos 16 años el famoso Registro de Ciudadanos gastó miles y miles de quetzales, contratando personal especializado del extranjero y que a la larga dejaron el proyecto final, igual al que ya había sido elaborado por guatemaltecos.
Aunque pareciera que sólo es una crítica por no creer en nosotros mismos, también quiero agregar que solo haya sido copiado, con deficiencias o con cualquier defecto que pueda tener, es una paso trascendental en la vida institucional del país, no sólo por que tendrá un documento de identificación confiable, sino que puede tener una serie de usos estadísticos sin necesidad de efectuar censos como se tiene que hacer ahora.