El astro LeBron James, el jugador Más Valioso (MVP) de la temporada 2009 de la NBA, fue sometido a una operación de cinco horas para removerle un quiste benigno en el lado derecho de su mandíbula.
James arrastraba la molestia desde hacía varios meses pero había demorado la operación con la aprobación de sus doctores hasta que los Cavaliers completaran su temporada.
Cleveland cayó en seis juegos ante Orlando Magic en las finales de la Conferencia Este y vio interrumpido su viaje a la serie por el campeonato de la NBA.
Durante la intervención quirúrgica, los doctores removieron tejido de la glándula parótida productora de saliva.
Tales procedimientos son a menudo larguísimos debido a la cantidad de nervios y vasos sanguíneos implicados.
Los Cavaliers emitieron una nota de prensa en la que indicaron que los doctores están «contentos con el resultado del procedimiento, y en esta ocasión, están confiados en que ningún tratamiento adicional será necesario porque se espera que LeBron tenga una recuperación completa».
James, de 24 años, permanecía en el hospital la noche del martes.
El canastero de los Cavs se ganó los honores de MVP tras una temporada fantástica en la que guió a su equipo a 66 victorias -mejor registro de la liga- y a los playoffs de la NBA.
En la serie contra Orlando promedió 38,5 puntos, 8,3 asistencias y 8 rebotes, pero a pesar de su estelar actuación, se llevó algunas críticas por su pobre espíritu deportivo al salir de la cancha sin saludar a sus victoriosos rivales ni dar declaraciones a la prensa.