Las remesas se han convertido en uno de los factores más importantes para las economías latinoamericanas, en especial para los países del triángulo norte de Centroamérica, es decir, Guatemala, El Salvador y Honduras. Sin embargo, ante la crisis hipotecaria que vive actualmente Estados Unidos, cabe la pregunta si esto no afectará al envío de dinero desde ese país, lo que podría afectar, además, las exportaciones.
lahora@lahora.com.gt
El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) ha realizado sus previsiones por las remesas enviadas, y basándose en los cálculos de estos insumos durante el 2006, se ha previsto que esta cifra podría aumentar en 15 por ciento cada año.
De tal cuenta, si en 2006 los inmigrantes latinoamericanos enviaron 62 mil 300 millones de dólares a sus países, para el 2010 esta cifra podría llegar a los 100 mil millones de dólares en remesas, tal como reveló en unas declaraciones Donald Terry, gerente del Fondo Multilateral de Inversiones del BID.
El país con mayor recepción de remesas es México, con 23 mil millones de dólares. En ese país, compite con el petróleo y el turismo por ser los principales receptores de divisas extranjeras.
En vistas de reducción
El Salvador recibió un total de 275.5 millones de dólares en materia de remesas únicamente durante el primer mes del presente año, lo cual significa un escaso crecimiento con relación a enero del primer año, de acuerdo con las cifras del Banco Central de esa nación. El año pasado, el ingreso había sido de 270.9 millones de dólares.
En cifras, son alrededor de 2.8 millones de salvadoreños que viven en el extranjero, de los cuales 2.3 millones viven en Estados Unidos.
Por su parte, para el caso hondureño, la crisis estadounidense no sólo afectaría en materia de remesas, sino también las exportaciones, ya que el 35 por ciento de los productos son exportados a ese país.
De acuerdo con el estudio, Honduras exportó a Estados Unidos en 2007 un total de 754.6 millones de dólares, sobre todo en bananos y café, en contraste con las exportaciones a la Unión Europea que fueron 520.4 millones de dólares, principalmente café.
«La reducción en el crecimiento de la economía estadounidense (…) conducirá a una menor demanda por mano de obra en ciertos Estados» y como consecuencia eso tendría «un efecto directo sobre las remesas que son enviadas a Honduras», advierten los organismos que hicieron la investigación.
Contra la pobreza
De acuerdo con fuentes del BID, el dinero entrante de las remesas está focalizado hacia las regiones más pobres de los países. Según estimaciones de este banco, se considera que ha sacado de la pobreza entre 8 y 10 millones de familias en Latinoamérica.
Además, el fenómeno, poco a poco, se va simplificando, puesto que antes los canales utilizados para el envío de remesas eran sobre todo informales. Enviar el dinero a través de servicios seguros, equivalía a dejar un porcentaje de 15% en cada transferencia.
Sin embargo, actualmente se han establecido más y mejores servicios, y la tasa de transferencia se ha reducido en 5 por ciento, y se prevé que en los próximos años se reduzca en 3 por ciento.