Mi buen amigo Terry Mills, parlamentario australiano, y con quien elaboramos al mismo tiempo y por separado una investigación académica y política sobre la situación del Estrecho de Taiwán en la Universidad de Ming Chuang en Taipei, me ha obsequiado un libro oportunísimo para los fines í¢??Thunder from the silent zoneí¢?Â. Escrito por Paul Monk, doctor en Relaciones Internacionales por la Universidad Nacional de Australia y Jefe del írea de Análisis de China de la Organización de Inteligencia y Defensa del Gobierno de Australia, aborda con seriedad y profundidad las grandes perspectivas estratégicas de China, la transformación del imperio, la hegemonía de los Estados Unidos en la región, las relaciones entre China y Taiwán, el futuro de China, la situación del estrecho, la influencia de Wei Jingsheng, los derechos humanos y Tiananmen, la posición geoestratégica de Kemoy (Kimmen) -en donde por cierto he tenido la oportunidad de estar este último fin de semana-, la transformación del partido comunista chino (ref. clausura del XVII Congreso Quinquenal del PCch en donde sin mayores sorpresas Hu Jintao ha sido ratificado como presidente del país y líder de la Comisión Militar Central. Interesante la posición de descartar la propuesta inicial de Hu de una sociedad armoniosa, pero sí la de concepto científico del desarrollo, una aproximación a la conjunción de crecimiento y desarrollo).
No pretendo en esta columna adelantarme en los resultados de la investigación que me encuentro realizando, deseo más bien presentar algunas herramientas básicas que le pueda permitir a usted formar su propio criterio bajo el mayor rigor científico. Al analizar la situación de la relación de Guatemala con Taiwán y a su vez con China debemos considerar no solamente los elementos teóricos, sino la practicidad política que desde el realismo político no es demandado.
Durante los últimos anos hemos presenciado cómo una gran parte del mundo occidental muestra un altísimo interés por iniciar o mejorar las relaciones con China. (ref. visita de Arias a Beijing) La razón es simple. El crecimiento económico espectacular de las últimas décadas y su posición estratégica en el mundo.
Pretendo con la investigación conocer elementos básicos que nos permitan adoptar una política más seria con Taiwán, de mayor autonomía y capacidad de maniobra que se sustente no solamente en intereses económicos de momento, sino que también en elementos ético – políticos (primordial en la formulación de la política exterior). He estado considerando algunos aspectos elementales para la formulación del documento: contexto histórico, entorno en el marco de la guerra fría (que incluye la política exterior de los Estados Unidos y la Unión Soviética), inicio de relaciones diplomáticas con Taiwán, seguridad regional y su correlación con otros conflictos regionales (Corea), escenario económico a futuro, mercados alternos (India), posición oficial de Taiwán, posición oficial de la República Popular de China, posición de las Naciones Unidas (coincidencia en otros contextos: Palestina), Ley de Anti sececion (coincidencia en otros contextos: Hong Kong, Macao) y otros temas más que sin duda habrán de surgir durante el debate de ideas que espero resulten en una arena movediza de ideas de las que espero poder sacar conclusiones al profundizar imparcialmente en un tema interesante y trascendente.
En una investigación similar que tuve la oportunidad de realizar en la Universidad de Uppsala, Suecia sobre el tema de Paz y Seguridad Internacional, dimensione sobre la necesidad de rescatar la esencia de la igualdad jurídica de los Estados desde el Derecho Internacional. Planteo algunas interrogantes que espero sirvan como punto de partida para el análisis del propio lector: ¿Son Palestina y Taiwán auténticos estados? ¿Hasta dónde lo son? Ref: Naciones Unidas. Y una interrogante final. ¿Tiene Guatemala el derecho de reconocer, de mantener y preservar relaciones con quien considere apropiado de acuerdo a sus propios intereses sin imposiciones ni restricciones de otros Estados? Mis respuestas espero poder plasmarlas en la investigación final.