«Los combatientes de los shebab cometieron este ataque suicida en Beledweyne; uno de los muyahidines entró con su vehículo cargado con explosivos en un edificio en que se encontraban el apóstata y otros miembros de su grupo», explicó uno de los portavoces de los shebab, jeque Alí Mohamud Rage, durante una conferencia de prensa en Mogadiscio.
«Los apóstatas han sido eliminados», añadió.
El ministro, Omar Hashi Aden, y otras 19 personas, entre ellas el ex embajador de Somalia en Etiopía, murieron en este atentado perpetrado contra su hotel en Beledweyne (a unos 300 km al norte de Mogadiscio).
La víspera había sido un día particularmente mortífero en Mogadiscio, donde 26 personas, entre las cuales el comandante de la policía de la región de Mogadiscio, murieron en enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y los insurgentes islamistas.
Desde el 7 de mayo, los shebab y la milicia Hezb al Islamiya han lanzado una ofensiva sin precedente en Mogadiscio y han jurado derrocar al presidente islamista moderado elegido a finales de enero, Sharif Cheij Ahmed.