La directora del Instituto de Enseñanza para el Desarrollo Sostenible (IEPADES), Carmen Rosa de León Escribano, consideró que la alternativa de la que habló el presidente Otto Pérez para solucionar el problema de las maras reinsertando a los jóvenes a la sociedad, no es tan simple como parece, ya que el mismo sistema no tiene una oferta que hacerle a los jóvenes en edad productiva.
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El Presidente aclaró ayer desde Davos, Suiza, que nunca se refirió a un posible diálogo con las pandillas, como sucedió en El Salvador, sino que se buscará otras alternativas, como la reincorporación.
De León Escribano se preguntó bajo qué términos el Gobierno hablará con los jóvenes para que salgan de las maras y cuáles serán sus ofrecimientos; según la activista ha habido organizaciones que han trabajado en el país por años, pero que no han podido tener mucha incidencia en los jóvenes que están inmersos en las pandillas; se ha avanzado, pero la gran mayoría vuelve o están bajo una estructura que no les deja salir, indicó.
La analista señaló que es un tema complejo que hay que pensar a largo y mediano plazo con cambios en la oferta del Estado y de la política pública hacia los jóvenes.
PREOCUPACIÓN POR TRANSGÉNICOS
Por otro lado, el mandatario anunció que durante su gira en Davos sostuvo pláticas con Hugh Grant, presidente de la empresa Monsanto, que se comprometió a hacer investigaciones de semillas mejoradas en Guatemala, que buscará triplicar la producción de pequeños productores. Byron Garoz, del Colectivo de Estudios Rurales, manifestó que es preocupante lo anunciado por Pérez sobre estas pláticas, porque estudios han demostrado que los productos genéticamente modificados pueden ser nocivos para la salud del ser humano.