Centenares de familias albergadas desde hace un mes en Gualán, Zacapa, emprendieron el camino de regreso a sus hogares, en el municipio de La Unión, luego de que sus casas fueran soterradas por los deslaves ocurridos el pasado 24 de julio
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Con las manos vacías, los pobladores de La Unión emprendieron el camino de regreso a sus pueblos y aldeas, donde encontraron un ejemplo de devastación y destrucción, provocada por la fuerza de la naturaleza.
Además de las cuantiosas pérdidas materiales, los retornados lamentaron la falta de sus familiares, que fallecieron cuando las torrenciales lluvias del mes pasado provocaron que decenas de casas fueran destruidas, mientras que otras quedaron soterradas.
Uno de los casos más dramáticos es el de Silvia Mendoza, quien perdió a su esposo cuando un torrente de agua atravesó el pueblo y lo arrastró hasta un río cercano, donde no se consiguió localizar el cuerpo.
Tras la declaratoria de Estado de Calamidad en La Unión, Mendoza y sus cuatro hijos tuvieron que buscar refugio en el albergue instalado en el municipio de Gualán, donde permanecieron durante casi un mes.
Ahora, de regreso en su hogar, la madre soltera se encuentra sin una casa y no cuenta con los medios para poder garantizar una vida digna a su familia.
Al igual que Mendoza, cientos de familias que perdieron todas sus pertenencias, ahora se encuentran en una situación económica complicada, y temen por que de nuevo se susciten desastres naturales.
Seguridad
Alejandro Maldonado-Lutomirsky, director ejecutivo de la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred), indicó que los estudios técnicos sobre las condiciones topográficas de La Unión ya se realizaron, por lo que se autorizó el retorno de los pobladores.
En ese aspecto, se declaró a 16 comunidades como «zonas libres de riesgo», entre las que se cuenta el casco urbano de La Unión, y los demás pueblos con notable desarrollo de infraestructura.
El funcionario señaló que aún se encuentran efectuando estudios en cuatro comunidades para determinar los riesgos, por lo que los pobladores de esos sectores aún no podrán retornar a sus hogares.
Maldonado-Lutomirsky refirió que después del regreso de los pobladores a sus aldeas y comunidades, se iniciará la reconstrucción de la infraestructura civil que resultó dañada por los deslaves y deslizamientos de tierra.
El principal objetivo es trabajar en conjunto con los alcaldes municipales y las empresas que prestan los servicios básicos en las comunidades para reconstruir las zonas dañadas, señaló el funcionario de Conred.
Entre las prioridades de reconstrucción, las autoridades para la prevención de desastres verificarán el estado de los drenajes y el manejo de las aguas pluviales, que ante una eventual tormenta podría ocasionar daños en las comunidades.
Solidaridad
El panorama luce desolador para los pobladores de La Unión, quienes de regreso al lugar donde perdieron a sus seres queridos y la mayoría de sus pertenencias, temen por que la tragedia se repita.
Entre tanto, solicitan la atención de los gobiernos locales para que colaboren en la reconstrucción de sus casas, y en la obtención de los bienes mínimos para poder vivir, mientras que al Gobierno central piden que «cumpla con su promesa de solidaridad» en tiempos difíciles.