Régimen de Honduras quiere que Mel Zelaya vaya a México como asilado


Simpatizantes del presidente depuesto Manuel Zelaya, manifestaron anoche ante la Embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde éste se halla asilado, tras conocer la negativa del gobierno de facto de concederle el permiso para viajar a México. FOTO LA HORA: AFP ORLANDO SIERRA

México pidió un salvoconducto para que el presidente depuesto hondureño Manuel Zelaya viaje a ese paí­s como huésped, lo que fue rechazado por el régimen de facto, que sólo aceptará que salga del paí­s como asilado, condición que el mandatario se niega a aceptar.


Las versiones de un inminente viaje de Zelaya a México movilizaron el miércoles a los medios y a sus seguidores, decenas de los cuales acudieron a las cercaní­as de la embajada brasileña en Tegucigalpa, donde permanece refugiado, mientras los militares reforzaban el cerco que la mantiene sitiada.

«La embajada de México nos presentó una petición de salvoconducto, pero lamentablemente esa petición no califica, no contiene la calidad para que se le extienda un asilo al señor ex presidente Zelaya», dijo el ministro de Gobernación (interior) del régimen de facto, Oscar Raúl Matute.

La solicitud mexicana para autorizar el viaje a México de Zelaya, «al no tener una petición para un asilo, lamentablemente no pudimos otorgarla», dijo Matute a la cadena de televisión estadounidense CNN.

«No busco asilo en ningún paí­s», dijo Zelaya en entrevista con la cadena multiestatal Telesur, retransmitida por medios hondureños.

En México, la secretarí­a de Relaciones Exteriores confirmó el miércoles que sus funcionarios realizaban «gestiones para atender una solicitud del presidente José Manuel Zelaya Rosales, de ser recibido en nuestro paí­s».

Las gestiones «se llevan a cabo con el apoyo de paí­ses amigos y de algunos actores polí­ticos hondureños, con el propósito de obtener las garantí­as de seguridad necesarias, mediante un salvoconducto» para que Zelaya «pueda dejar la protección de la Embajada de Brasil en Tegucigalpa», añadió.

Las versiones de la inminente partida de Zelaya se vieron estimuladas luego de que la Dirección de Aeronáutica Civil de Honduras dijera que llegarí­a un avión mexicano a recoger al mandatario depuesto.

«Viene un avión de México a traerlo (llevarlo a Zelaya), ya está el plan de vuelo», dijo a la AFP el director de Aeronáutica Civil, coronel José Alfredo San Martí­n, sin entregar otros detalles.

Sin embargo, Zelaya eludió responder sobre el posible viaje a México cuando fue consultado por la prensa.

«Mientras no tenga una evidencia de lo que ustedes están informando no puedo pronunciarme sobre ese caso», expresó Zelaya, derrocado en el golpe de Estado del 28 de junio y a quien el Congreso hondureño rechazó la semana pasada restituir en el poder.

«No estoy pidiendo asilo en ningún paí­s del mundo; lo que hemos planteado es que en caso de una eventual salida de Honduras, tendrí­a que ser en calidad de presidente de los hondureños», agregó.

El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, indicó por su lado que el gobierno de facto hondureño propuso a Zelaya «que se asilará, que saliera de la embajada de Brasil (…) y que se fuese a Brasil u otro paí­s como asilado, pero él (Zelaya) dijo que no acepta estatus de asilado, porque él sigue siendo el presidente de Honduras».

Zelaya permanece refugiado desde el 21 de septiembre en la embajada brasileña tras volver en secreto al paí­s, de donde fue expulsado por los militares para ser trasladado a Costa Rica.

El presunto viaje de Zelaya fue anunciado un dí­a después de que los presidentes de Costa Rica, Oscar Arias, y de Panamá, Ricardo Martinelli, advirtieran al mandatario electo en Honduras, Porfirio Lobo, que debe lograr que renuncie el gobernante de facto Roberto Micheletti si quiere conseguir reconocimiento internacional.

Colombia, Costa Rica y Panamá son los únicos paí­ses latinoamericanos que han reconocido las cuestionadas elecciones hondureñas.

ZELAYA Querí­an que renunciara


El presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, manifestó este jueves que desistió de viajar a México porque el régimen de facto hondureño querí­a obligarlo a que «renunciara» para darle un salvoconducto.

«En resumen ayer (miércoles) el gobierno de facto (…) tuvo otro fracaso al querer hacer que yo depusiera mi cargo (…) querí­an que yo renunciara», declaró Zelaya a radio Globo.

«Yo puedo estar aquí­ diez años (refugiado en la embajada brasileña), aquí­ tengo mi guitarra», añadió el mandatario, haciendo demostraciones con su instrumento musical, que suele tocar en fiestas familiares.

México pidió un salvoconducto el miércoles para que Zelaya viaje a ese paí­s como huésped, lo que fue rechazado por el régimen de facto, que sólo aceptará que salga del paí­s como asilado, condición que el mandatario se niega a aceptar.