La secretaria de Estado Hillary Clinton advirtió ayer que la inestabilidad en Yemen amenaza la «seguridad mundial», en momentos en que más países cerraban sus embajadas en ese país y Estados Unidos reforzaba los controles a los viajeros que ingresan a su territorio.
Diez días después del intento de atentado contra un avión de Northwest Airlines, reivindicado por la rama yemení de Al Qaeda, los pasajeros de todo el mundo que viajen a Estados Unidos se someterán aleatoriamente a partir de ayer a medidas de control como cacheos físicos o revisiones exhaustivas de maletas.
Washington radicalizó sus medidas de seguridad en l4 naciones que el departamento de Estado considera patrocinadoras del terrorismo, entre ellas Cuba, Irán, Siria, Yemen y Nigeria. Todos los pasajeros de vuelos procedentes o con escalas en esos países serán sometidos a fuertes controles en sus puntos de embarque.
Cuba calificó de «paranoia antiterrorista» la decisión estadounidense de incluirla en la lista.
Cuba y Estados Unidos no tienen vuelos regulares directos, pero periódicamente se realizan unos cuatro viajes charter diarios entre tres ciudades norteamericanas y La Habana, fundamentalmente Miami, Florida, donde radica más de un millón de emigrados cubanos.
Nigeria, el país natal de Umar Faruk Abdulmutallab, de 23 años, acusado de ser el autor del atentado fallido, consideró el lunes «injusta» la decisión norteamericana.
Las medidas anunciadas por la Casa Blanca el domingo, son las más extremas que ha tomado la Agencia de la Seguridad en el Transporte (TSA, siglas en inglés), luego de que el joven nigeriano intentara hacer estallar el vuelo comercial entre Amsterdam y Detroit.
El joven declaró durante su detención que fue entrenado y equipado por la red de Al Qaeda en Yemen.
«La inestabilidad en Yemen amenaza la estabilidad regional e incluso mundial», señaló este lunes la secretaria de Estado norteamericana Hillary Clinton a la prensa.
Apoyadas por Estados Unidos y Gran Bretaña, las fuerzas de seguridad yemeníes pasaron a la ofensiva en diciembre contra los presuntos miembros de Al Qaeda.
Este lunes las unidades yemeníes dieron su primer golpe al matar a dos miembros de Al Qaeda, según informó el ministerio de Defensa yemení.
La seguridad fue reforzada el lunes en torno al aeropuerto y las embajadas extranjeras en la capital de Yemen, Saná, por temor a atentados de Al Qaeda.
Las embajadas de Estados Unidos y Gran Bretaña permanecieron clausuradas por segundo día consecutivo tras haber cerrado sus puertas el domingo «debido a la existencia de amenazas de Al Qaeda en la Península Arábiga».
«Tomaremos una decisión sobre la reapertura de la embajada cuando las condiciones lo permitan», dijo la jefa de la diplomacia estadounidense.
Alemania, Francia y Japón, siguieron el ejemplo de Estados Unidos y Gran Bretaña y anunciaron nuevas medidas de seguridad en torno a sus embajadas en Yemen. Francia anunció el cierre de su misión, Alemania el refuerzo de la seguridad y Japón la suspensión de sus servicios consulares.
Italia decidió reforzar las medidas de seguridad y solicitó mayor coordinación entre los países de la Unión Europa y del G8 tras el cierre de sedes diplomáticas. España decidió el domingo restringir el acceso público a su embajada, sin cerrarla.
El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon expresó este lunes su apoyo a la propuesta del primer ministro británico, Gordon Brown, de celebrar el 28 de enero una reunión internacional sobre Yemen, paralela a la conferencia sobre Afganistán.
El presidente estadounidense, Barack Obama, se reunirá el martes con los encargados del servicio de inteligencia luego de haber señalado las carencias «inaceptables» que permitieron que Abdulmutallab ingresara a un avión con explosivos adheridos al cuerpo, pese a los miles de millones de dólares invertidos en la seguridad del transporte aéreo.
Especialmente luego de que la investigación mostrara que el padre de este musulmán de 23 años había alertado en noviembre a la diplomacia estadounidense acerca de la «radicalización» de su hijo.