El gobierno cubano lanzó un paquete de medidas que busca lograr la autonomía de las cooperativas agropecuarias que en la práctica aún están sujetas a imposiciones del Estado.
Las acciones que se tomarán van desde la disolución o fusión de unas 300 cooperativas ineficientes, la condonación de adeudos para las exitosas, hasta la eliminación para todas del financiamiento estatal obligándolas a tomar sus propios riesgos y beneficios.
El agro es el único sector en la isla que cuenta con cooperativas, una forma de producción que el equipo del presidente Raúl Castro aseguró se ampliará este año a otros áreas como la construcción, la pesca o los servicios.
La prensa cubana informó sobre la reorganización de este tipo de empresas agrícolas que en Cuba se denominan Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC).
Creadas en 1993, en medio de una crisis que paralizó la economía de la isla, las Unidades recibieron tierras en usufructo del Estado para reanimar la producción de alimentos para la población.
«Se naturalizó la imposición a las UBPC de planes y dirigentes, limitando su avance y desenvolvimiento», reconoció un artículo publicado por el semanario Trabajadores de la central sindical de Cuba y que informó algunos detalles de un paquete de 17 medidas para corregir la distorsión.
Inicialmente se realizó un diagnóstico entre las 1.989 Unidades existentes en la isla que cuentan con un 28% de la superficie agrícola del país –1,7 millones de hectáreas de tierra–, de las cuales 500 fueron catalogadas de eficientes, 300 de insalvables, que serán disueltas o fusionadas, y el resto son recuperables.
A partir de ese estudio se consideró una política que incluye también la renegociación de las deudas bancarias de estas cooperativas hasta en 25 años o la condonación de los impagos al fisco para las más eficientes; así como la exoneración de impuestos por cinco años para aquellas que funcionen bien.
También se les brindará más autonomía en cuanto a la contratación de sus insumos y equipamiento necesario, sin que tengan que pasar por entidades estatales intermedias.
En contrapartida «el presupuesto del Estado no continuará financiando a las UBPC, excepto en aquellos casos que sean de interés estatal», agregó Trabajadores.
Paralelamente se publicó en la Gaceta Oficial de Cuba un nuevo reglamente para la gestión que deja claro el carácter no estatal de las cooperativas agrícolas y les da plena autonomía a la Asamblea de miembros para la determinación de sus planes productivos.
Castro inició una reforma del modelo en 2010 con una mayor apertura al trabajo independiente del Estado, la regularización de los mercados de compra y venta de casas y autos, las entrega de tierras en usufructo a productores privados y flexibilización de las políticas crediticias.
En agosto el vicepresidente Marino Murillo informó que antes de fin de año se autorizarán cooperativas en 222 sectores no agrícolas.