Refuerza la represión


Seguridad. Policí­as de China revisan el equipaje de los recién llegados al aeropuerto de Pekí­n, en un aumento de las medidas de seguridad por el Congreso del Partido Comunista. (AFP / La Hora)

China reforzó la represión de disidentes poco antes del inicio del XVII Congreso del Partido Comunista Chino (PCC), según denuncias de organizaciones de derechos humanos, que lo ven como un siniestro presagio de lo que puede suceder antes de los Juegos Olí­mpicos de 2008.


Los dos últimos disidentes que sufrieron las consecuencias de ese endurecimiento han sido Yao Lifa y Lu Banglie, dos militantes prodemocráticos de la provincia central de Hubei, indicó la organización Defensores de los Derechos Humanos Chinos.

Yao Lifa, quien en 1999 logró ser elegido como candidato independiente en la asamblea de su ciudad, fue detenida el 1 de octubre, según sus amigos.

Las autoridades locales, sin embargo, se negaron a confirmar la información, señaló la organización Human Rights Watch, basada en Nueva York.

Los intentos de la AFP por contactar a Yao en su teléfono portátil el jueves resultaron inútiles.

En Pekí­n, numerosos disidentes han sido puestos bajo vigilancia policial antes del congreso del PCC, que empezará el 15 de octubre, según varias asociaciones de defensa de los derechos humanos.

«Antes del 17º congreso, la represión del gobierno chino alcanza su paroxismo tras meses de una campaña para silenciar a la disidencia», juzgó el jueves Human Rights Watch.

«Estamos en el punto más alto de la represión», declaró el disidente Hu Jia, quien vive en la capital china bajo vigilancia policial.

«Están arrestando, secuestrando y golpeando a los militantes y disidentes; para mí­, la principal razón es el congreso del PCC», agregó señalando que 16 personas vigilan su departamento.

«El pasillo parece la sala de espera de una estación de trenes, de tanta gente como hay fumando», bromeó.

En el próximo congreso del PCC, que durará una semana, el partido confirmará a su secretario general y presidente de la República, Hu Jintao, en su puesto durante cinco años más.

Para Human Rights Watch, la policí­a china aplicará la misma polí­tica represora el próximo año para los Juegos Olí­mpicos, así­ como con motivo del 60 aniversario de la China comunista, en octubre de 2009, para asegurar la «armoní­a social».

El organismo citó un discurso interno del responsable de la seguridad de Pekí­n, Yu Hongyuan, en el que hizo referencia a estos acontecimientos, afirmando que es necesario «castigar severamente a una persona para asustar a muchas más».

Por su parte, el Comité de Protección de Periodistas (CPJ), basado en Nueva York, denunció el control reforzado de internet a través del cierre de servidores enteros a causa de blogs que contienen «informaciones ilegales».

«Al tomar medidas tan extremas para controlar el contenido en internet, el PCC busca acallar el debate público en torno al congreso», afirmó el director ejecutivo de CPJ, Joel Simon, en un comunicado.

«La promesa del gobierno de permitir a los medios trabajar libremente antes de los Juegos Olí­mpicos de 2008 suena cada vez más vací­a», agregó.