Los 22 más importantes donantes mundiales redujeron su volumen de Ayuda Pública al Desarrollo (APD) en un 5,1% en 2006 con respecto al año anterior y sólo 16 de ellos cumplieron los objetivos de la cumbre internacional de Monterrey (México) de 2002 sobre financiación al desarrollo.
Son las conclusiones del último informe sobre la APD publicado el martes por la Organización sobre la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), cuya sede está en París.
En total, los 22 países del Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) de esta institución, que agrupa a los principales donantes del mundo, dieron en 2006 103.900 millones de dólares de ayuda.
Esta cifra representa un 0,30% del Ingreso Nacional Bruto (INB) acumulado de los 22 miembros y es la primera vez desde 1997 que disminuye con respecto al año anterior.
Para 2007, la OCDE estima que la APD retrocederá de nuevo y sólo volverá a aumentar a partir del 2008.
De los 22 países del CAD, España, Grecia, Italia, Portugal, Japón y Noruega no cumplen los objetivos de APD por país fijados en Monterrey hace cinco años, que fijan niveles diferentes según la riqueza de cada país.
Si se tiene en cuenta el objetivo general de la ONU de consagrar un 0,7% del INB a APD, el porcentaje fue cumplido por Suecia, Luxemburgo, Noruega, Holanda y Dinamarca.
En volumen, el país más generoso en 2006 fue Estados Unidos, con 22.739 millones de dólares, aunque esta cifra sólo representa el 0,17% de su INB.
En términos de volumen de INB, el país más espléndido fue Suecia, cuya APD (3.967 millones de dólares) equivale a un 1,03% de su INB.
España concedió una ayuda total de 3.801 millones de dólares, es decir, un 0,32% de su INB, ligeramente por debajo del objetivo de Monterrey para este país que era llegar al 0,33% del INB en 2006.
Por otra parte, los 15 miembros del CAD que pertenecen a la Unión Europea (UE) suministraron un 57% de la APD total, lo cual representa un aumento del 2,7% con respecto a 2005.
Gran parte de los fondos recaudados se dedicaron a aliviar la deuda iraquí y a ayudar al Africa subsahariana. No obstante, cada país puede destinar este dinero a causas a las que se siente especialmente vinculado.
En el caso de España, puede tratarse de proyectos en América Latina, en el caso de Japón, hubo una parte importante de la APD destinada a las víctimas del tsunami en el oceáno Indico.