Cuatro años después del brutal crimen y dos años después de la absolución de cinco pandilleros sindicados de la masacre de una familia, el reenvío del juicio será aplazado al menos por un mes.
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La razón de la suspensión del juicio contra cinco personas implicadas en la llamada masacre de Villa Hermosa que acabó con la vida de una madre y sus cuatro hijos fue la recusación presentada por la defensa de uno de los procesados en contra del presidente del Tribunal Séptimo.
Tanto los abogados defensores como el Ministerio Público (MP) calcularon que el juicio quedaría paralizado por un promedio de 30 días, en lo que una Sala de Apelaciones resuelve la recusación contra el juez Saúl ílvarez, presidente del citado tribunal.
JUSTICIA TARDíA
Javier Monterroso, analista del Instituto de Estudios Comparados en Ciencias Penales, opinó que «una justicia tardía no es justicia, esta debe enfocarse en resolver conflictos en un tiempo determinado y en este caso ya hay un retraso exagerado», expresó.
Monterroso añadió que el retraso en los casos como el de la masacre de Villa Hermosa, «afecta tanto a las víctimas como a los presuntos responsables que gozan de un derecho humano a ser juzgados dentro de un tiempo específico», expresó.
El analista explicó que para que ese tipo de acciones de las partes no entorpezcan los procedimientos, es necesaria una reforma en esos trámites que permitan conocer en una sola audiencia esos procesos.
«Resolver una recusación en un mes es demasiado pero es el promedio porque se abren plazos de hasta diez días para notificar, otros diez para pedir pruebas y son innecesarios», criticó el entrevistado.
MASACRE
Los cinco sindicados, quienes se encuentran en prisión desde 2004, tendrán que esperar el desarrollo del juicio en su contra hasta que una Sala de Apelaciones resuelva el recurso planteado por la defensa.
El MP acusó a John Jairo Slow Búcaro López: Byron Black Demon Fajardo Revolorio; Luis Alfredo Smiley Orellana, Luis Alberto Perica Ortiz Mazariegos, y Ninette Floridalma Flores González, por robo agravado, asesinato en forma continuada y promoción y estímulo a la drogadicción.
A los procesados se les acusa de que el 16 de diciembre de 2004, ingresaron a la casa ubicada en el lote 26, manzana B de Villa Hermosa y dieron muerte de forma brutal a Evelyn Noriega Batres, de 42 años; sus hijas, Gladys, de 14; Ashley, de 7; Joshua, de 8, y Andrea, de 3.
El 22 de marzo de 2007, el Tribunal Tercero de Sentencia resolvió absolver a todos los procesados argumentando que el MP no había presentado las pruebas suficientes dentro del debate.