Recuperan dos niñas robadas y en proceso de adopción


Olga López llora al identificar a su pequeña hija, la cual fue robada y puesta a disposición para una adopción ilegal.

Ester Zulamita Rivas Escobar, de 20 meses de edad, una de las niñas que fue trasladada al Juzgado Segundo de Niñez y Adolescencia ayer, fue entregada a su madre biológica, Ana Escobar Morales, por orden de la jueza Angélica Hernández Téllez, quien consideró prudente dar a la infante, argumentando que existí­an suficientes elementos de prueba para ello.

Ligia Flores
lahora@lahora.com.gt

La niña fue robada a Ana Escobar cuando tení­a seis meses de nacida, fecha que coincide con la edad que tení­a la infante cuando se hizo su registro en el expediente de la PGN, para adopción internacional.

De acuerdo con el dictamen de la jueza Hernández, Ester Zulamita permanecerá con la madre biológica mientras se conocen los resultados de la prueba de ADN, que se realizará el jueves 15 de mayo, por la empresa privada Génesis, para que se compruebe definitivamente el parentesco.

«Nosotros pagaremos la prueba de ADN, que tiene un costo de Q 4,000.00, para que se agilice el proceso», indicó Norma Cruz de Fundación Sobrevivientes.

En espera

Arlen Escarlet López López, de tres años y ocho meses, también fue trasladada al Juzgado Tercero de Niñez y Adolescencia, ya que ella y Ester fueron reconocidas por dos de las madres que hicieron huelga de hambre por una semana frente al Palacio Nacional de la Cultura, como sus hijas robadas.

A pesar que la jueza resolvió otorgar a Arlen, en abrigo provisional a la Fundación Sobrevivientes, Olga Angélica López López deberá esperar a que el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) efectúe la prueba.

«Hoy se llevó el oficio al Inacif, para que tome las pruebas que se llevarán a España, pero este espera a que se acumulen muchos casos, por lo que no podemos esperar a que se tarden un año en venir los resultados», resaltó Cruz.

Rasgos fundamentales

Los rasgos fí­sicos que fueron identificados por Ana Escobar coincidieron al 100% con los de la niña llevada al juzgado. «La bebé tiene una deformación genética en el dedo meñique en forma de U, un lunar debajo del brazo izquierdo y manchas en la piel de ambas piernas», señaló Cruz.

No obstante, Olga López no corre con la misma suerte, ya que su hija tení­a apenas un mes de nacida cuando fue robada, por lo que se considera difí­cil determinar los rasgos fí­sicos determinantes de Arlen. «Lo que se está haciendo es comparar a la niña con mis otros hijos para ver el parecido», dijo Olga López.

«Olga tiene dos opciones: renunciar o continuar. Ella no está dispuesta a renunciar, a pesar que las autoridades se han portado intolerantes», sentenció Cruz.