Rescatistas culminaron el domingo la recuperación de los cadáveres de ocho coreanos, tres europeos y tres peruanos que murieron cuando el helicóptero en que viajaban se estrelló y explotó en una montaña de la región sureste de Cusco.
La ayuda de los campesinos quechuas de pueblos cercanos fue clave para bajar los cuerpos desde la montaña Mamá Rosa, cuya cima se ubica 4.900 metros sobre el nivel del mar, donde se estrelló la aeronave. Un videocamarógrafo de The Associated Press vio cómo los campesinos cargaban en sus espaldas por largos trayectos los restos humanos carbonizados envueltos en bolsas de color negro.
El fiscal Gilberto Cuba, encargado del caso, dijo a la AP que los cadáveres eran llevados a la morgue de la ciudad de Cusco, donde se harán pruebas de ADN o de identificación dental para reconocer al menos cinco o seis restos humanos que quedaron casi irreconocibles.
«Llegaremos a las 20:30 horas a la ciudad de Cusco y empezará la identificación», comentó Cuba, quien viajaba en una de las cinco camionetas que transportaban los 16 cadáveres hasta la ciudad de Cusco, a 689 kilómetros al sureste de Lima.
A bordo del helicóptero modelo Sikorsky S-58 ET de la empresa Helicusco, viajaban tres peruanos, entre ellos el piloto y el copiloto, ocho coreanos, un checo, un sueco y un holandés.
El cónsul de Corea en Perú, Hwangroh Lee, quien se encuentra en Cusco, dijo en español por teléfono a la AP que el lunes llegarán desde Seúl 18 familiares de los fallecidos.
Dijo que estaban solicitando a Perú un avión de la policía para trasladar los cadáveres y familiares desde Cusco hasta Lima, para luego contratar de forma privada un avión que retorne los restos de los fallecidos hasta Seúl.
Karl Schwartzmann, gerente de Helicusco, dijo a la AP que los pasajeros contrataron un vuelo especial de ida y vuelta desde Cusco hasta Mazuco, ciudad de la cercana región Madre de Dios, y el accidente ocurrió en el retorno.
Según datos de Helicusco proporcionados a la AP, el helicóptero tenía una estructura de 1975, sus dos motores nuevos de 1991 fueron reparados en 2008 y la aeronave contaba con 6.800 horas de vuelo.
La embajada coreana en Lima confirmó a la AP que los extranjeros retornaban desde Mazuco en un viaje de exploración a una zona donde potencialmente se podría construir una planta hidroeléctrica en la región.
Añadió que los ahora fallecidos trabajan en las empresas Samsung C&T, Korea Water Resources Corp., Korea Engineering Consultants Corp. y Seoyeong Engineering.