Karla Andelina García de León, de 3 años, fue recuperada por su madre, el pasado 13 de agosto, un día después que la denuncia sobre su desaparición se hiciera pública.
lahora@lahora.com.gt
La menor de edad fue devuelta a su madre, Blanca de León Monroy, de 23 años, quien acusó a su ex conviviente de haber sustraído a su hija, el 10 de agosto, por segunda ocasión.
Disputa
En julio de 2006, Carlos Arnoldo García Montenegro, de 34 años -padre de la niña-, suscribió un convenio de pensión alimenticia, con la madre de la menor, donde también se concertó la relación familiar que tendría con la infante -por orden de juez podría compartir con Karla cada domingo de ocho de la mañana a cinco de la tarde.
Empero, según García, Blanca incumplía con frecuencia dicho pacto, ya que únicamente le permitía acercase a su hija cuando ella lo decidía. También señaló que en varias oportunidades al intentar devolver a la niña, la madre no la recibía y lo denunciaba por secuestro a la Policía.
«Yo no soy ningún secuestrador, cuando quise devolverla, ella (Blanca) no la recibió. Sólo quiero estar con mi nena», argumentó García.
El 12 de agosto, el Juzgado Quinto de Familia, a cargo de Rosa Eugenia Godínez, otorgó medidas de seguridad a Carlos García, donde se ordenó a la PNC acompañarlo para que entregara a la niña y evitar que sufriera «cualquier agresión».
La disposición del juzgado también prohibió a Blanca acercarse al domicilio de Carlos, para evitar que le «perturbe, intimide o amenace».
A criterio de Norma Cruz, de Fundación Sobrevivientes, hay una manipulación de la ley. «Cómo es posible que un operador de justicia que emite una orden de localización del padre, ordena después medidas de seguridad. Es todo un manipuleo», enfatizó.