Recuperación necesita de paí­ses ricos, no sólo de emergentes


Barack Obama (I), presidente de Estados Unidos, y los anfitriones del G20, Lee Myung-Bak, presidente surcoreano, y su esposa. FOTO LA HORA: AFP SEOUL G20

Un crecimiento bajo de las grandes economí­as mundiales es la principal amenaza para la recuperación mundial, que no puede depender sólo de las economí­as emergentes, opinó el secretario estadounidense del Tesoro, Timothy Geithner, en un artí­culo publicado el jueves antes de la cumbre del G20 en Seúl.


Una recuperación completa de la crisis financiera global no puede alcanzarse sólo con el crecimiento de las economí­as emergentes, dijo Geithner, en un artí­culo conjunto con el ministro de Economí­a australiano Wayne Swan y su par de Finanzas de Singapur, Tharman Shanmugaratnam, publicado por el diario The Wall Street Journal.

«El principal riesgo para el mundo no es la inflación en las economí­as avanzadas, en donde las expectativas de inflación son estables y de niveles relativamente bajos. (El riesgo central) es que las economí­as avanzadas no alcancen el crecimiento que deberí­an», escribieron los tres responsables.

«Las economí­as emergentes, aunque crecen rápidamente, de forma colectiva representan solo un tercio del producto (interno bruto) global, y el crecimiento general para todo el mundo todaví­a no es suficiente», añadieron los dirigentes.

La nota fue publicada este jueves antes de que fuera inaugurada en Seúl la cumbre del Grupo de los 20 paí­ses desarrollados y emergentes que conjuntamente responden por 90% de la economí­a mundial.

La cita de lí­deres en Corea del Sur esta dominada por divergencias sobre los desequilibrios cambiarios y comerciales en el mundo, en un marco de acusaciones sobre manipulaciones del tipo de cambio por las grandes economí­as para mejorar su competitividad.

China, además de Alemania y Brasil, acusaron a Estados Unidos de depreciar el dólar luego de que la Reserva Federal, el banco central estadounidense, anunciara la compra de bonos del Tesoro por 600.000 millones de dólares, una inyección de fondos en el circuito financiero destinada a alentar el crédito y el consumo en Estados Unidos que hizo caer la cotización del billete verde.

El presidente norteamericano Barack Obama y ahora su secretario del Tesoro, buscan defender las polí­ticas de impulso al crecimiento adoptadas en Estados Unidos, remarcando que las economí­as desarrolladas y especialmente la norteamericana deben crecer para bien de la recuperación económica mundial.

Los paí­ses deben trabajar juntos para conjurar esta «recuperación de dos ví­as» -con lento crecimiento en naciones desarrolladas y rápido en paí­ses emergentes-, y desarrollar «un nuevo marco de trabajo para cooperar para permitir tasas de cambio que reflejen los fundamentos económicos y apoyen las reformas estructurales que se necesitan», señalaron los ministros.

Las divergencias entre Estados Unidos y China son evidentes antes de la Cumbre, con los estadounidenses acusando a sus contrapartes chinos de mantener artificialmente desvalorizada su moneda para impulsar sus exportaciones, y Pekí­n replicando con crí­ticas sobre la polí­tica norteamericana con relación al dólar.

Paí­ses como México y Brasil han insistido en que el G20 debe buscar un acuerdo que evite desequilibrios cambiarios que perjudican a naciones eminentemente exportadoras.

Precisamente el ministro de Hacienda brasileño, Guido Mantega, cuestionó este jueves a los paí­ses que «están procurando desvalorizar sus monedas para que las mercaderí­as queden más baratas».

Esa es una «guerra cambiaria que se transforma en guerra comercial», señaló.

Brasil, octava economí­a mundial, tiene la más valorizada de las monedas entre las economí­as del G20, según recientes estudios, una tendencia alimentada por el fuerte ingreso de divisas a su mercado doméstico.

Su gobierno criticó duramente la decisión de la Fed por temores de que el dinero lanzado al mercado genere burbujas especulativas en naciones emergentes.

El gobierno brasileño ha llamado a los paí­ses ricos a tomar medidas que alienten el consumo en sus mercados.