Recuerdan sucesos de consulta popular


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Jorge Andrino, experto constitucionalista, explica los procesos de reforma a la Carta Magna que fueron realizados en 1993 y 1999, donde únicamente tuvo fruto la primera. La segunda, al abordar varios temas, se prestó a confusión, indicó. Por tanto, la participación fue escasa y se impuso el «No».

POR LUIS ARÉVALO
larevalo@lahora.com.gt

La Constitución de 1986 surgió luego de existir movimientos políticos con especial dominio militar y económico en el país, que evitaban la consolidación del Estado democrático de Derecho, indicó el experto.

Luego del autogolpe de Jorge Serrano y con nuevas autoridades, se promovió una reforma constitucional denominada “la reforma de los depurables”, que modificó el sistema político en la forma de elegir a los diputados al Congreso e indirectamente a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.

A esta se adhirieron otros temas, colados dentro de la propuesta original y abusando de un espacio ganado para la reforma política, pero que se convirtió en reformas que no fueron discutidas ni conocidas por la sociedad, entre estos, la reforma a aspectos de la Junta Monetaria.

En el 99, el sustento inicial de la reforma radicó en la institucionalización de los compromisos adquiridos en los Acuerdos de Paz en 1996, que tenían orden político más más no jurídico.

Pero en esta, se incluyeron otros temas en secciones y grupos denominados reformas sociales, culturales, económicas y políticas.

El clima a nivel nacional “fue de desconocimiento”, y con baja participación, además, los textos de la consulta eran largos y con lenguaje jurídico y confuso por lo que prevaleció el “No”, expuso.