El artículo «LA DIACO Y LA CARABINA DE AMBROSIO», donde señalaba la ineficiencia e ineficacia de esa institución.
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A raíz del mismo, recibí una invitación de la directora de la Dirección de Atención y Asistencia al Consumidor (DIACO), licenciada Silvia E. de Padilla, para platicar sobre el trabajo de esa dependencia.
Acepté la invitación porque como columnista de prensa, tenía que ver el otro lado de la moneda, y si con argumentos válidos me demostraban lo contrario a lo expresado en mi artículo, reconocería mi error y rectificaría públicamente lo dicho.
Me atendieron la Directora y Subdirectora, licenciadas de Padilla y Mayra Soto. En la plática observé el profesionalismo de las dos funcionarias, saben lo que hacen, pues hay muchos funcionarios que andan más perdidos que la Llorona, desconocen el teje y maneje de su institución.
Analizamos la Ley de Protección al Consumidor y Usuario (Decreto 6-2003), y su Reglamento (Acuerdo Gubernativo No. 777-2003), para ver sus fortalezas y debilidades, y qué les permite la ley realizar, y que no.
La directora, me explicó que «la Ley no contempla la Fijación de Precios, ya que estos se establecen por la ley de la oferta y la demanda, aspecto que se da en una Economía de Mercado». En Guatemala no hay Economía de Mercado, lo que existe es un Mercantilismo exagerado, que favorece a ciertos empresarios, y permite el monopolio u oligopolio, de Economía de Mercado no hay nada.
Las funcionarias manifestaron que la DIACO, vela por el consumidor y usuario, y en el momento en donde se establece que se da un incremento desproporcionado a un bien o servicio, procede a faccionar un acta y trasladarla al Ministerio Público (MP), para que «investigue» por el posible delito de Especulación.
El MP es ineficiente y no responde a las expectativas de los guatemaltecos, todo queda en simples investigaciones.
Hay un Convenio Interinstitucional con el ministerio de Energía y Minas, con el objeto de verificar el despacho de gasolinas y el peso de los cilindros de gas propano, no tienen injerencia con el precio de los mismos, por eso, el abuso de las distribuidoras que ponen los precios a su sabor y antojo.
El artículo 107 de la Ley, establece un plazo de cinco años a partir de su vigencia, para que el Congreso de la República emita la disposición legal pertinente para que la DIACO se convierta en Procuraduría de la Defensa del Consumidor y del Usuario. Será la próxima legislatura la que realice el cambio. Así se debió haber hecho desde un principio, pero así son las cosas.
Es encomiable el trabajo que realizan, a la fecha han atendido más de 11 mil denuncias y recuperado a favor de los consumidores más de seis millones de quetzales en los temas de telefonía, educación, tarjetas de crédito, y otros más.