Los mayores bancos centrales del mundo anunciaron hoy un amplio y sorpresivo recorte de sus tasas de interés para hacer frente a la crisis financiera, un anuncio que no logró contener el pánico en las bolsas.
El Banco Central Europeo (BCE), la Reserva Federal estadounidense (Fed) y los bancos centrales de Canadá, Inglaterra, Suecia y Suiza bajaron sus tasas conjuntamente para enviar su mayor señal de apoyo a los mercados desde los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.
El BCE bajó su principal tipo de interés en medio punto porcentual, a 3,75% y la Fed otro tanto, a 1,5%.
El banco central chino, que no integra oficialmente la medida conjunta, se unió no obstante a ella y también anunció un recorte de las tasas para los préstamos a un año.
En una jornada de inmensa volatilidad, las bolsas europeas, que abrieron con fuertes bajas, se vieron momentáneamente aliviadas y rebotaron brevemente tras el anuncio de los bancos centrales, pero volvieron a registrar fuertes pérdidas.
La Bolsa de Nueva York también abrió en baja: el Dow Jones perdía un 2,12% y el Nasdaq un 2,52%.
El principal índice de la Bolsa de Londres, el Footsie-100, caía hoy un 3,49%, pese al recorte de las tasas de interés anunciado por el Banco de Inglaterra (BoE) y un masivo plan de rescate bancario presentado por el gobierno británico.
El Dax de Fráncfort se desplomaba un 4,68% y el CAC 40 de París, un 4,69%.
La Bolsa de Sao Paolo, la principal de América Latina, caía un 4,80%.
Poco después, el Fondo Monetario Internacional difundió sus previsiones económicas semestrales y pronosticó que el crecimiento del PIB mundial será de 3,9% en 2008 y de apenas 3% en 2009, una fuerte desaceleración respecto a 2007 (5%), a causa de la peor crisis financiera desde la década de 1930.
En su informe, el FMI instaba a los grandes bancos centrales a recortar los tipos para hacer frente al frenazo del crecimiento económico mundial.
«A través de la actual crisis financiera, los bancos centrales se han mantenido en estrecho y continuo contacto y han cooperado en acciones conjuntas sin precedentes, como el otorgar liquidez para reducir las tensiones en los mercados financieros», dijeron los bancos centrales en un comunicado conjunto.
Los mercados bursátiles europeos abrieron con la carga de las masivas pérdidas en Asia, lideradas por la Bolsa de Tokio, donde el índice Nikkei 225 cayó más de 9%, su mayor pérdida en un día desde el crac del «Lunes negro» de octubre de 1987.
Los líderes políticos se congratularon rápidamente de los recortes de tasas, y la Casa Blanca destacó el esfuerzo conjunto «importante y útil» para intentar contener la crisis financiera internacional.
«Es importante y útil que los bancos centrales estén trabajando de manera coordinada para lidiar con la tensión en el sistema financiero», dijo el portavoz presidencial, Tony Fratto.
La canciller alemana Angela Merkel sostuvo que la medida «ayudará a restaurar la confianza» en la economía mundial, y el presidente francés Nicolas Sarkozy, que ocupa actualmente la presidencia de la Unión Europea, indicó que era «una decisión muy importante».
La acción conjunta de los bancos centrales tuvo lugar después de decisiones inéditas en Londres y Washington para ayudar a los mercados de crédito, de los cuales depende la economía moderna.
El gobierno británico anunció un plan de nacionalización parcial de sus mayores bancos, por 87 mil millones de dólares (64 mil millones de euros, 50 mil millones de libras), como parte de un multimillonario paquete de rescate financiero sin precedentes.
El gobierno utilizará así este dinero de los contribuyentes para comprar acciones preferenciales en los bancos, inyectándoles capital a fin de impedir un colapso del sistema bancario.
El paquete de tres partes también pone a disposición 200 mil millones de libras en créditos a corto plazo. El gobierno utilizará otros 250 mil millones de libras para garantizar los préstamos interbancarios.
Francia anunció asimismo que el gobierno creará una nueva «estructura legal» para poder intervenir rápidamente y apoyar a los bancos en apuros.
«A fin de que pueda disponer de todos los capitales necesarios para las intervenciones que se justifiquen en el futuro, el gobierno pedirá al parlamento, a través de una enmienda al proyecto de ley de finanzas, la garantía explícita del Estado», dijo el primer ministro francés, Franí§ois Fillon, a legisladores.
Ayer, la Fed estadounidense abrió sus propias arcas aún más, ofreciendo comprar deuda a corto plazo u obligaciones negociables de las empresas.
La decisión busca otorgar liquidez a las finanzas corporativas e «impedir perturbaciones sustanciales de los mercados financieros y la economía», dijo la Fed.
Los bancos centrales han inyectado enormes sumas de dólares, euros y yenes en los mercados de crédito interbancarios para garantizar que no colapse una parte clave de la economía mundial.
El crac bursátil, un concepto que ha reaparecido en los mercados estos días, es una baja súbita y precipitada de las acciones que afecta a una plaza financiera o a varias de ellas.
Una de sus principales características es el efecto de pánico que hace que todos los inversores quieran vender al mismo tiempo, creando así una espiral infernal.
No hay una definición económica precisa de crac, pero en la práctica, esta expresión se aplica a una baja de las cotizaciones de más de 20% en unos días.
Las fuertes caídas observadas en los mercados estos últimos días se acercan a este nivel, alimentando las comparaciones con los precedentes históricos de 1929 y 1987.
Pero estos dos eventos fueron muy diferentes. La actividad se recuperó rápidamente tras el crac de octubre de 1987, mientras la «gran depresión» de 1929 se tradujo en varios años de recesión económica, desempleo y miseria, que desembocaron en la Segunda Guerra Mundial.
El desplome de los mercados bursátiles en octubre de 1929 tuvo lugar tras la explosión de una burbuja especulativa que llevó a millones de estadounidenses a comprar acciones a través de fondos de inversión, los «trust funds» que se hundieron unos tras otros.