Reconocimientos


Esta semana el matutino Prensa Libre anunció al personaje ganador de 2007, reconociendo así­ a la señora Wendy de Berger por su trabajo desde la Secretarí­a a su cargo en el ya casi extinto gobierno.

Claudia Navas Dangel
cnavasdangel@yahoo.es

Y qué bueno, es loable su trabajo y la dedicación que le ha puesto a temas casi olvidados por los demás funcionarios, plausible también que el empeño que puso en sus tareas fue más allá de la labor caritativa que sus antecesoras desempeñaron. Bien por ella y por toda la gente que se ha visto beneficiada con su trabajo.

Sin embargo, considero que el o la «personaje del año», deberí­a ser un reconocimiento a personas que pese a la adversidad se esfuerzan, luchan y logran, y no estoy demeritando para nada la labor de la señora de Berger, ella es a mi critico criterio una gran mujer y de verdad reconozco todo lo que realizó en estos cuatro años.

Pero estimo, y aunque ese sea tan sólo un premio simbólico que da un amplio espacio en las primeras páginas de ese diario, que personas como Marina Palencia, la ex prostituta, la protagonista de Las Estrellas de la Lí­nea, la «triste borracha», la mujer que está por presentar un disco de boleros y ya se ha presentado en varias partes del paí­s, la vendedora de preservativos en la lí­nea del tren, que sin recursos, sin apoyo y tan sólo con talento y voluntad cambió su vida, merece más un reconocimiento.

Creo que Julio Hernández, el cineasta, el joven artista, que fue reconocido en el Festival de San Sebastián, que está por terminar su primer largometraje, que con ahorros, sacrificios y sueños a montón se fue a México a estudiar cine, apostando por algo que, hoy gracias a él y a otros soñadores empieza a reconocerse en el paí­s, merece más ese estí­mulo.

Porque siendo objetivos, la ganadora contaba con todas las posibilidades, recursos y apoyos, que a veces aún con todo eso hay quienes no hacen nada, no se discute. No tengo idea quiénes deciden a quién otorgar ese reconocimiento, pero serí­a bueno que para este año, se tome en cuenta la opinión de los y las lectoras.

Pd. Hablando de reconocimientos quiero reconocer en este espacio al poeta Alan Mills, porque el sello brasileño Demónio Negro prepara la traducción de su libro Sí­ncopes al portugués (por la escritora y traductora Ana Rí¼sche) y la traductora Marie Escalón prepara la traducción del mismo libro al francés, pero acá lo único que se cuenta es que Pezzarossi podrí­a irse a jugar a Italia.