Erik Camayd-Freixas recibió un reconocimiento por la labor que realizó en favor de centenares de guatemaltecos indocumentados, quienes fueron detenidos el año pasado por las autoridades migratorias de Estados Unidos.
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Luego de cerca de 23 años como profesional de la traducción e interpretación en las cortes federales estadounidenses, y de trabajar con importantes jefes de Estado, Camayd-Freixas se acercó a las cortes de justicia donde denunció las irregularidades en los procesos iniciados contra los indocumentados.
En el caso de inmigración más importante para Guatemala, Camayd-Freixas fue llamado para traducir las audiencias de casi 390 migrantes que fueron arrestados el 12 de mayo de 2008 en la empresa Agriprocessors, ubicada en Postville, Iowa, Estados Unidos.
«Allí se dio cuenta que los migrantes, la mayoría originarios de nuestro país, no entendían por completo cuáles eran los cargos criminales en su contra, pues no todos hablaban inglés, ni sabían a cuáles derechos habían renunciado», refiere el canciller Haroldo Rodas.
En esa situación, el reconocido traductor redactó el ensayo «La mayor redada migratoria en la historia estadounidense: Informe personal de un intérprete», en el cual revela las irregularidades admitidas por los operadores de justicia en el proceso contra los guatemaltecos.
«Lamentablemente no se accionó en contra de los agentes de inmigración, pero sé que en las otras dos redadas masivas ocurridas en el 2008, posteriores a la de Postville, tuvieron más cuidado», señala el autor.
Rodas reconoció la importancia de la labor humanitaria de Camayd-Freixas y resaltó que su labor es el resultado del compromiso con la verdadera justicia. «Ha contribuido de buena manera a la humanización del proceso migratorio en ese país».