Reclaman mejoras e inclusión social


Indí­genas no videntes de América Latina reclamaron hoy en Panamá a los gobiernos de la región y a la sociedad mayor inclusión social y mejor acceso a los servicios básicos de salud, educación y empleos dignos.

Por Juan José Rodrí­guez

Representantes de 17 paí­ses de la región pertenecientes a la Unión Latinoamericana de Ciegos (ULAC) participaron a lo largo de esta semana en Panamá en el I Encuentro de Indí­genas con discapacidad visual.

En la declaración final adoptada en el encuentro, acusan a los Estados de «incumplir» los derechos y necesidades de las personas indí­genas con discapacidad visual.

Para los congregados, entre los motivos está la «discriminación, vulneración, incumplimiento e inaplicabilidad de los derechos humanos», producto de los «altos í­ndices de inequidad y exclusión existentes en nuestra región».

Los delegados pretenden entregar a la Organización de Estados Americanos la resolución del encuentro para que los gobiernos de la región implementen polí­ticas públicas que les permitan una mayor inclusión social.

«Para mí­ es un reto levantarme todos los dí­as y saber que tienes un futuro incierto, donde no hay nada concreto ni real y encima tienes que ganarte la vida con una discapacidad», dijo a la AFP Ignacio Cardona, un indí­gena misquito de la costa atlántica de Nicaragua que nació ciego.

Cardona, quien ejerce como docente universitario dando clases de Sociologí­a, lamenta que los gobiernos de la región «no han sabido hacer respetar nuestros derechos».

«Si no se ha resuelto el problema de acceso a los servicios básicos de los indí­genas, imagí­nate si son ciegos», ironizó Cardona.

El peruano Urí­as Rí­os, de 51 años, asegura que «lo que queremos es integrarnos a la sociedad en igualdad de condiciones y demostrar que somos capaces para participar en polí­tica o tener un trabajo».

El presidente de la Unión Latinoamericana de Ciegos (ULAC), Guillermo Moreno, aseguró que los «indí­genas con discapacidad visual están en una tremenda desventaja», con respecto a las demás fuerzas de trabajo.

Si los gobiernos no toman «verdaderas medidas de inclusión» en materia educativa, sanitaria y laboral para estos colectivos, los indí­genas ciegos «están condenados a la muerte», advirtió Moreno.

Varios representantes indí­genas denunciaron abusos y vulneración de derechos producto de la falta de acceso a la información. Incluso se presentaron varios informes sobre prácticas de infanticidio en zonas selváticas de Brasil y Perú en el caso de niños con esta discapacidad.

«Tenemos informaciones extraoficiales que en la selva amazónica en regiones más apartadas tenemos tribus que cometen infanticidios», dijo a la AFP Antonio Ferrera, presidente de la Organización Nacional de ciegos de Brasil.

Según datos de ULAC, en América Latina existen 102 millones de discapacitados, de los cuales 40 millones son discapacitados visuales. Según ULAC, la mayor parte de estas personas vive además en situación de extrema pobreza.

El próximo encuentro de indí­genas con discapacidad visual se realizará dentro de dos años en Bolivia.