Rechazan renuncia de Ministro


El jefe de Gobierno italiano, Romano Prodi, rechazó hoy la renuncia del ministro de Justicia, Clemente Mastella, presentada después de que un juez ordenara la detención domiciliaria de su esposa en un caso de corrupción, ante el temor de una crisis polí­tica.


Mastella presentó su renuncia ante la cámara de Diputados, donde defendió a su esposa, Sandra Lonardo Mastella, presidenta del Consejo Regional de Campaña (sur), acusada de estar involucrada en casos de sobornos en el sector de la salud.

La renuncia del ministro fue rechazada por Romano Prodi, que necesita a su aliado, dirigente del pequeño partido democratacristian Udeur.

Mastella, que fue ministro de Trabajo durante el primer gobierno de centro derecha de Silvio Berlusconi a mediados de los años 90, agradeció a Prodi su apoyo y anunció que «se tomará un tiempo» para decidir si sigue o no en el cargo.

Mientras el ministro de Justicia presentaba su renuncia en la cámara Baja, su mujer adelantó a la prensa que no piensa dimitir de su cargo.

Sandra Lonardo Mastella, dirigente del pequeño partido democratacristiano Udeur, que alcanzó tan sólo 1,40% de los votos en las elecciones del 2006 y cuenta con tres escaños en el Senado, podrí­a retirar su apoyo al gobierno de centro izquierda y ponerlo en un grave aprieto, ya que éste cuenta con esos votos claves para mantener su estrecha mayorí­a.

«Entre el amor por mi familia y el poder, escojo la familia», declaró Mastella, quien no ahorró acusaciones contra los jueces italianos.

«Mi mujer ha sido tomada como rehén. Algunos jueces extremistas me perciben como a un enemigo. Renuncio. Soy un ministro de Justicia que no logra defender a su mujer de acusaciones injustas», habí­a afirmado su esposo conmovido.

Prodi defiende la presencia de Mastella, entre las figuras más conservadores del gobierno de centro izquierda y a quien le suelen recordar el haber sido también ministro de Trabajo de Berlusconi.

La investigación contra la esposa de Mastella, acusada de haber solicitado fondos ilegales a un dirigente de un hospital de la localidad de Caserta, región que en estos dí­as está sumida en una grave crisis por la basura acumulada en las calles de Nápoles, está a cargo del fiscal de Santa Maria Capua Vetere, en la misma región.

«Es deconcertante. Lo supe por la televisión», declaró Sandra Mastella, que considera que se trata de un campaña polí­tica contra el ministro, quien ha tenido serias fricciones con la magistratura durante su gestión ministerial.

«Es el precio amargo que pagamos con mi marido, por defender los valores católicos en la polí­tica», comentó Lonardo.

Clemente Mastella habí­a amenazado con renunciar a su cargo en varias ocasiones. Dí­as atrás, habí­a advertido que si se aprueba una reforma de la ley electoral que disminuye el poder de los pequeños partidos, una veintena en Italia, dejarí­a inmediatamente su cartera.

«Con su renuncia, (Clemente) Mastella quiere mostrar que pesa y cuenta», comentó el politólogo Marc Lazar, experto en asuntos italianos.

Por su parte, el procurador de Santa Maria Capua Vetere, Mariano Maffei, calificó de «desagradable» la polémica desatada por el ministro, avivando el tenso clima polí­tico italiano.