Rechazan reforma migratoria


Manfiestación. Grupos de migrantes se congregaron frente al Capitolio para rechazar la propuesta migratoria impulsada por la Casa Blanca.

Un proyecto de ley que buscaba legalizar a 12 millones de inmigrantes indocumentados en Estados Unidos fue retirado el jueves de la orden del dí­a en el Senado, una decisión que deja de lado la que se anunciaba como la más importante reforma migratoria en veinte años.


La postergación indefinida del debate sobre este texto constituye un revés para el gobierno del presidente George W. Bush, quien considera la reforma migratoria como una de las prioridades de su segundo mandato.

El jefe de la mayorí­a demócrata, Harry Reid, decidió retirar el tema del orden del dí­a, luego de que los senadores votaron en contra de limitar el tiempo para el debate. El lí­der exigí­a un voto inmediato, argumentando que el Senado tení­a un ajetreado temario, que también incluí­a la reforma energética o la guerra en Irak.

Sin embargo, los legisladores republicanos argumentaron que reducir el tiempo de debate no les darí­a tiempo suficiente para enmendar la ley.

Sólo 45 miembros de los 100 del Senado votaron por limitar el debate, 15 menos de lo necesario.

Reid prometió seguir trabajando en una reforma migratoria, pero añadió: «terminamos con esta por ahora».

«Estamos cerca, en algún momento lo lograremos», agregó.

No obstante, parece incierta la posibilidad de lograr un acuerdo sobre inmigración en el Senado, ya que los conservadores ven con antipatí­a ese tema y hay presiones para trabajar en otros temas.

Además, si el tema migratorio no se dilucida rápidamente, será tragado por la vorágine de las venideras elecciones presidenciales de 2008.

El Senado ya habí­a rechazado este jueves otra propuesta para limitar el debate.

Reid invocó la ayuda de Bush para contar con la colaboración republicana.

El presidente Bush «tuvo poco tiempo para ayudarnos con este proyecto», dijo Reid. «Que el presidente Bush nos ayude, quiero trabajar con él. No digo eso muy a menudo», agregó.

Por su parte, el lí­der republicano Mitch McConnell se lamentó por el resultado de la jornada: «Creo que estamos rindiéndonos muy pronto».

Pero el senador republicano Jeff Sessions, opuesto a gran parte de las disposiciones del proyecto, estimó que el apoyo a la reforma comenzó a diluirse. «Pienso que el entusiasmo está disminuyendo», destacó.

Este proyecto, acordado el mes pasado con la Casa Blanca, buscaba que millones de inmigrantes ilegales pudieran superar esta condición en base a un sistema de puntos basado en méritos, que también se aplicarí­a a futuros inmigrantes, e implementaba un programa de trabajo temporal.

La medida incluí­a además mayor seguridad en las fronteras, sanciones para quienes contratan a ilegales y un intento por reducir las solicitudes de visa de quienes postulan por canales legales de migración.

45 miembros de los 100 del Senado votaron por limitar el debate sobre la reforma migratoria, 15 menos de lo necesario.