Rechazan recurso de activista contra la pena de muerte


Vista de la fachada de la Corte Suprema de Estados Unidos, que ayer rechazó un pedido que solicitaba rechazar la pena de muerte en ese paí­s.

La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó ayer estudiar un pedido presentado por Mumia Abu-Jamal, í­cono internacional de la lucha contra la pena de muerte, para organizar un nuevo juicio, pero todaví­a no se pronunció sobre la suerte de otro condenado emblemático, Troy Davis.


En el caso de Mumia Abu-Jamal, el pedido presentado en julio ante la mayor instancia judicial del paí­s solicitaba a los nueve jueces decidir si «se autoriza un nuevo proceso cuando existen pruebas de que la Policí­a convenció a un testigo de identificar a la persona equivocada como el autor del asesinato de un policí­a», indicó su abogado Robert Bryan.

La demanda no fue aceptada por la Corte.

A fines de marzo, por dos votos contra uno, la Corte de Apelaciones federal de Filadelfia habí­a anulado la condena a muerte de este ex periodista radial, hoy de 54 años, que clama su inocencia en el asesinato en 1981 del policí­a Daniel Faulkner.

La Corte habí­a sin embargo confirmado la culpabilidad de este ex militante de las «Panteras negras» (Black Panthers), un movimiento revolucionario afro-estadounidense formado en 1966 en Estados Unidos.

La condena a muerte será conmutada automáticamente a cadena perpetua, a menos que la acusación se presente nuevamente ante un juez para intentar obtener la pena de muerte.

Su abogado ya planea presentar un nuevo pedido ante la Corte Suprema, esta vez por racismo.

«No tendré descanso hasta que Mumia esté libre. Que siga en prisión y en el corredor de la muerte es una parodia a la justicia y una afrenta a las normas civilizadas», reiteró en septiembre Robert Bryan.

En el caso de Troy Davis, de 39 años y cuya condena a muerte por el asesinato de un policí­a blanco fue suspendida «in extremis» el 23 de septiembre, la mayor instancia judicial de Estados Unidos aún no tomó una decisión.

Troy Davis, que pide un nuevo juicio tras pasar 17 años en el corredor de la muerte, fue condenado a la pena capital en 1991 por el asesinato de un joven policí­a blanco en Savannah (Georgia, sudeste) pese a que nunca se encontró el arma criminal, y sin pruebas materiales ni huellas, sino en base a nueve testimonios de los cuales siete se desdijeron más adelante.

«Es una buena noticia que sigan estudiando nuestro caso», declaró a la AFP Jason Ewart, abogado del condenado. Precisó que la Corte podrí­a informar sobre el pedido de Davis el 13 de octubre.