Receso legislativo


Con el receso en las actividades del Congreso que llegó al final de su perí­odo ordinario de sesiones, los diputados supuestamente tendrán más tiempo para trabajar en las comisiones que conforman y que es donde se realiza la verdadera sustancia del trabajo legislativo, pero dada la forma en que ha trabajado el actual conjunto de diputados es de suponer que veremos poca producción porque para muchos el receso en las sesiones plenarias se convierte en una forma de vacacionar.


Los ciudadanos tendrí­amos que ejercer nuestros derechos supervisando la forma en que nos representan los diputados de nuestros distritos. Lamentablemente en Guatemala el concepto de la representación está muy diluido por la forma en que son electos los diputados, pero de alguna manera debiéramos supervisar y controlar el cumplimiento de los deberes de todos y cada uno de ellos y exigirles, mediante comunicación directa, no sólo que trabajen sino que además lo hagan tomando en cuenta el interés de la población y no sus propios y particulares puntos de vista.

La prensa tendrá que estar informando a la población sobre el nivel de cumplimiento de responsabilidades de los diputados y periódicamente debieran publicarse listados con los nombres de quienes no asisten a las reuniones de trabajo o no aportan absolutamente nada. Los ciudadanos somos los primeros llamados a entender que nuestro voto no fue un cheque en blanco y por lo tanto realizar gestiones serias y firmes para obligar a nuestros representantes a que actúen efectivamente en nuestro nombre.

Se sabe que el Congreso está preparando una campaña publicitaria para mejorar su imagen, pero los creadores de esa campaña tienen que saber que la publicidad tiene que estar respaldada por hechos y que de lo contrario se tira el dinero a la basura porque las percepciones públicas no cambian simplemente por la propaganda, sino por lo que efectivamente hacen quienes hoy gozan de una imagen totalmente deteriorada por casos y hechos concretos que no han sido invento de la opinión pública.

Y este receso en el perí­odo ordinario de sesiones en el pleno es una buena oportunidad para evaluar el trabajo de los diputados porque tendrán que asistir a las sesiones de comisión a efecto de que al reanudarse las plenarias, existan ya suficientes dictámenes para ser conocidos y aprobados. Así­ es que los ciudadanos tendremos que estar ahora más vigilantes y debiéramos asumir actitudes diferentes en el sentido de ejercer presión, de actuar con responsabilidad cí­vica reclamando a nuestros representantes que trabajen y lo hagan honestamente.