Recesión para América Latina será «más suave y breve»


Robert Zoellick (I), presidente del FMI. FOTO LA HORA: AFP Paul J. Richards

La recesión en América Latina va a ser «más suave y breve» que en las economí­as desarrolladas, aunque la recuperación será más fácil para México y Brasil que para otros paí­ses que no tomaron medidas pertinentes en tiempos de abundancia, estimó este miércoles el FMI.


Pero la región debe estar atenta al impacto social de la crisis mundial que es «cada vez más visible», advirtió el Fondo Monetario Internacional (FMI), en un informe que divulgó con sus perspectivas para el futuro de América Latina.

«La recesión va a ser más suave y corta en la región (…) en este momento, estamos tocando fondo y de ahora en adelante la región va a empezar a recuperarse», indicó a periodistas en Washington el director para América Latina del FMI, Nicolás Eyzaguirre.

«En esta ocasión, los paí­ses desarrollados tienen neumoní­a y nosotros tenemos un resfriado», dijo Eyzaguirre, quien señaló que en promedio en la región los paí­ses experimentan dos o tres trimestres de caí­da del PIB, contra por ejemplo los nueve trimestres de retroceso que se auguran en Estados Unidos.

El fondo prevé que América Latina experimente este año una contracción económica del 1,5% del PIB y una recuperación del 1,6% en 2010.

Eyzaguirre señaló que para América Latina esta no ha sido una crisis financiera o fiscal, sino una comercial, y ya se han empezado a ver signos positivos, como el incremento de los precios de las materias primas, de las que depende gran parte de la región.

El directivo del fondo hizo la distinción entre paí­ses como México y Brasil, que en los últimos años aplicaron medidas que ahora les permitirán recuperarse más rápidamente, y otros como Venezuela, Ecuador o Bolivia, a los que les será un poco más complicado.

«Un grupo de paí­ses ahorró durante los buenos tiempos y ahora tienen fondos que pueden ser usados para financiar el gasto y para aplicar medidas contrací­clicas», pero otros «creyeron que el alto nivel de los precios de las materias primas durarí­a más», dijo Eyzaguirre.

Pero a pesar de las señales positivas, «el impacto social de la crisis mundial es cada vez más visible» con un aumento del desempleo aunado a un incremento de los precios de los alimentos, lo que incide en el ritmo de reducción de la pobreza, señaló el informe.

Además, la caí­da de las remesas enviadas desde Estados Unidos y Europa a Latinoamérica «tendrá consecuencias negativas sobre la pobreza».

La crisis mundial, que secó las fuentes crediticias, ha llevado a los paí­ses latinoamericanos a volver al FMI: México y Colombia se acogieron a una nueva lí­nea crediticia flexible, mientras que Guatemala, Costa Rica, El Salvador suscribieron préstamos «stand-by».