La rebelión de Laurent Nkunda anunció hoy haber tomado el control de una localidad del este de la República Democrática de Congo (RDC, ex Zaire) y sus alrededores, al tiempo que afirmaba su determinación por «imponer un alto el fuego» al ejército congoleño.
«Nuestras tropas controlan toda la zona de Ruindi», declaró el portavoz de la rebelión, Bertrand Bisimwa.
La Misión de Naciones Unidas en la RDC (MONUC) confirmó que la rebelión había tomado esa localidad ayer al término de un día de combates con el ejército congoleño.
«Las FARDC (Fuerzas Armadas de la RDC) se desplazaron al exterior de Rwindi», afirmó el portavoz militar de la MONUC, el teniente coronel Jean-Paul Dietrich.
Situada a unos 100 km al norte de Goma -capital de la provincia de Kivu Norte- y a unos 20 km al sureste de la ciudad estratégica de Kanyabayonga, Ruindi fue escenario ayer de violentos combates entre el ejército y la rebelión.
Los combates cesaron por la noche y una frágil calma reinaba en la zona hoy por la mañana, precisó Dietrich.
El portavoz de la rebelión afirmó asimismo que el ejército había retrocedido hasta la localidad de Vitshumbi, a unos 15 km al noreste de Ruindi, información que no pudo confirmar la MONUC.
«Vamos a avanzar hacia Vitshumbi y a acallar las armas de las FARDC, vamos a imponerles un alto el fuego», advirtió Bisimwa.
Este avance de la rebelión se produjo mientras el enviado especial de la ONU para la RDC, Olusegun Obasanjo, se reunía ayer en Kivu Norte con el jefe rebelde Laurent Nkunda.
Al término de este encuentro, Nkunda afirmó querer negociar un alto el fuego con el gobierno.
El líder rebelde tutsi, ex general de las FARDC que entró en rebelión, se declaró dispuesto a integrar sus fuerzas en el ejércto congoleño a cambio de garantías internacionales, según explicó hoy Obasanjo.
Nkunda «discute la integración de sus soldados en el ejército nacional y está incluso dispuesto a seguir sirviendo en el ejército, porque ama la carrera militar», declaró el enviado especial de la ONU.
«Quiere garantías de la ONU y de la Unión Africana (UA) al respecto», precisó Obasanjo, ex presidente de Nigeria nombrado a principios de noviembre emisario de Naciones Unidas para la RDC.
Según el mediador, el jefe rebelde se niega a considerar «cualquier fórmula que lo coloque, a él y a sus hombres, fuera del país».
Obasanjo había anunciado ayer en Goma haber alcanzado un acuerdo con Nkunda para la creación de un comité tripartito con el objetivo de hacer respetar un alto el fuego entre ejército y rebeldes.
Ningún alto el fuego fue alcanzado todavía entre ejército y rebeldes desde la reanudación de las hostilidades a gran escala a finales de agosto en Kivu Norte. El 29 de octubre, la rebelión decretó un alto el fuego unilateral, pero los enfrentamientos continúan mientras ambos bandos se responsabilizan mutuamente de la violencia.
Cerca de 630 de los 1.300 cascos azules uruguayos que participan en la fuerza de paz de la ONU en la RDC se encuentran apostados en la zona de los combates. El ministro uruguayo de Defensa, José Bayardi, debía llegar hoy a Kinshasa para reunirse con el mando de la MONUC, antes de viajar a Goma para abastecer de equipamiento y evaluar la situación de los soldados uruguayos.
Bayardi, conjuntamente con los jefes del Ejército y la Fuerza Aérea, Jorge Rosales y Enrique Bonelli, respectivamente, prevían asimismo evaluar la permanencia de las topas uruguayas en RDC, aunque una decisión de esa naturaleza podría poner en peligro la presencia uruguaya en el resto de las misiones de paz de la ONU.