El presidente de Guatemala, í“scar Berger, reconoció que la violencia rebasó la capacidad del Estado para dar respuesta a este problema, mientras las autoridades anuncian capturas masivas de presuntos extorsionistas de choferes y empresarios de transporte y comerciantes.
«La violencia rebasó la capacidad de las fuerzas de seguridad y nos está costando reordenar las instituciones. Esto (el reordenamiento) ya lleva un proceso de tres años y medio», destacó el mandatario.
Durante las últimas semanas la administración de Berger ha enfrentado diversos señalamientos ante la incapacidad de las fuerzas de seguridad de contener la ola de asesinatos de choferes de buses por negarse a pagar extorsiones a pandilleros que exigen unos 13 dólares diarios por no asaltar las unidades.
«La inseguridad no afecta sólo a Guatemala, sino que es generalizada en Latinoamérica, debido a la presencia del crimen organizado, narcotráfico y pandillas. No prometimos una vacuna para dejar en cero la violencia», justificó el mandatario guatemalteco.
En tanto, la Policía Nacional Civil (PNC) reportó este jueves la aprehensión de 33 personas, en su mayoría pandilleros, acusados de ser responsables de extorsionar a pilotos de autobúses y asaltos a transeúntes en diversas zonas capitalinas.
«Estas personas simulan vender en los autobuses y en las paradas de los mismos, pero cargan objetos contundentes para asaltar en los semáforos. Esa información la hemos obtenido por medio de denuncias anónimas», afirmó por aparte el jefe del distrito central de la PNC, Antonio Jacinto Ruiz.
De acuerdo con el oficial de policía, la mayoría de los detenidos, a quienes les decomisaron armas blancas y drogas, cuentan con varios ingresos a las diferentes cárceles del país, principalmente por delitos de asalto y robo.
Registros de las fuerzas de seguridad dan cuenta que en lo que va de 2007 al menos 61 choferes de autobuses han sido asesinados, nueve más que el año pasado, cuando la cifra cerró en 52 casos.
Estimaciones de la Asociación de Empresarios del Transporte Urbano (AETU), dan cuenta de unos 240 asaltos diarios en ese sector, que afecta a unos 10.000 guatemaltecos que, si corren con suerte, sólo son despojados de dinero y objetos de valor.
Entre las medidas para paliar la situación Berger ordenó que unos 200 efectivos militares, pertenecientes a la Guardia Presidencial, además de personal de tropa, se incorporaran a los operativos que las fuerzas civiles de seguridad implementaron para tratar de contener la ola de hechos delictivos.
Además, de acuerdo con el mandatario, las autoridades presumen que un grupo integrado por unos 15 indocumentados centroamericanos, serían los responsables de causar la crisis de inseguridad de las últimas semanas contra choferes, empresarios y usuarios del transporte público.