Todos los seres humanos tenemos derecho a soñar y trabajar duro para realizar nuestros sueños. Hasta hoy algunos guatemaltecos han tenido la oportunidad y no la han aprovechado para realizarlos. Muchos otros nunca la han tenido, porque las circunstancias de su vida y el entorno del país no se los ha permitido.
alfonso.carrillo@meimportaguate.org
En Guatemala, todo nuevo gobierno es el surgimiento de una esperanza. El presidente Otto Pérez en tres días ha hecho algunas pequeñas cosas que son una indicación que quizá ahora sí tendremos a un Presidente que está dispuesto a asumir liderazgo.
Es su deber velar que se cumpla la ley y la Constitución. Con claridad ha reconocido que ha recibido un país sumido en crisis e infestado de corrupción, lo cual lo obliga a combatirla. Vale agregar que lo recibió en caos y con un gran vacío de liderazgo.
Pérez marcando una gran diferencia con Colom, ha señalado una dirección claramente y ha indicado que se enfocará en un pacto por la paz, la seguridad y la justicia, un pacto por el hambre y el desarrollo social y un acuerdo para el desarrollo económico y el ordenamiento fiscal.
La ausencia de orden es el caos y él se ha trazado una meta de buscar el orden. Si se castiga o sanciona al que viole la ley, se establece el orden y ello traerá una esperanza de que el país poco a poco se reencauce.
Si Otto Pérez vela porque se cumpla la ley como ordena la Constitución, habrá hecho un importante paso para el cambio del país.
Es un gran alivio para muchos guatemaltecos que el gobierno de Colom, el gobierno sin dirección y sin liderazgo haya terminado. El cansancio de tener un gobierno que se distinguió por sus altos niveles de corrupción hace que hoy ya exista una seria esperanza de cambio.
Los ciudadanos por nuestro lado, tenemos que hacer nuestra parte en nuestros hogares y en nuestros lugares de trabajo. Una de las primeras acciones que todos tenemos que hacer es cumplir las normas vigentes, la ley. Pagar impuestos, hacer el alto, etcétera. Si existe respeto de la ley, habrá respeto al derecho ajeno y ello empezará un proceso de viable convivencia pacífica. Hoy la gente muchas veces hasta considera extraño que otra cumpla con las leyes.
Lo segundo, es velar porque todos cumplan con la Constitución, que no existan abusos, que se paguen sueldos, denunciar los robos y perseguir a los que delinquen. Velar porque los funcionarios cumplan sus obligaciones y como civiles, cumplir las que nos corresponde. Exigir que los funcionarios del sistema de Justicia cumplan su deber y que el Sistema Judicial empiece a funcionar de forma consistente sin privilegios, aplicado a todos por igual, traerá un ambiente de seguridad jurídica que por sí mismo coadyuvará a que exista seguridad física.
En ese entonces empezará a haber más interés por invertir y por desarrollar el país. Al haber más inversión, un sistema de salud y un sistema educativo responsable y que busca la formación de todos, especialmente de los más necesitados, la estructura de la sociedad sufrirá una transición.
Es ahí cuando los sueños de niños, jóvenes y adultos podrán tener tierra fértil para poder lograrse.
El trabajo enfocado, responsable y acucioso en un sueño viable y para el cual se es competente. Donde se inyecta el entusiasmo y el corazón es donde puede haber grandes cosechas. Todos los sueños se pueden realizar si estamos dispuestos a equivocarnos, al trabajo arduo en un país que nos dé la oportunidad. Otto Pérez tiene la oportunidad, si el cumple lo que ha dicho habrá oportunidades para realizar los sueños para muchos guatemaltecos, ojalá.