REALIDARIO (DCXXXII)


Casamientos y divorcios. De un corto tiempo a esta parte es impresionante la cantidad de casorios y también de divorcios virtuales que acontecen en el paí­s de la eterna. «Yo estoy casado con el sistema de pensiones», afirma alguien por ahí­ (o allí­); mientras otro asegura que ciertas autoridades y determinadas gremiales están divorciadas. O sea que existen lunas de miel y amores eternos entre un individuo y una institución, hasta que la muerte los separe; pero, asimismo, no faltan las disoluciones matrimoniales, ante autoridad competente, entre dos organismos o asociaciones diferentes, con ostentación o conato de riña, insulto y amenazas. ¿Cómo puede una persona pensante llegar a casarse, por ejemplo, con el rock nacional, y presumir de eso? Más razonable y comprensible resulta cuando alguien logra divorciarse, pongamos por caso, del guaro o el tabaco. ¿Y que tal el esperado divorcio entre justicia e impunidad, o entre Erario y corrupción? ¿Y el ansiado casamiento, en la Catedral Metropolitana, de ética y polí­tica?

René Leiva

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Marcas abolidas. Muy bonito serí­a que, ciertamente, la llamada industria de la publicidad quedara reducida a su mí­nima expresión, y si desapareciera del mapa, qué mejor. En los precios de los bienes y servicios comerciales o industriales, aparte del IVA, va incluido una especie de impuesto o cargo extra por el Trabajo celestino de los «creativos», como una cuota obligatoria al absurdo sistema inherente a la economí­a de mercado. Estamos a años luz de una sociedad humana, a escala mundial, en que las marcas de fábrica sean abolidas. (los aborrecibles y alienantes anuncios de todo tipo y por cualquier medio) y donde todo bien o servicio sea genérico, prí­stino, referido a lo esencial y necesario, precisamente porque los hombres y mujeres de entonces habrán evolucionado en sentido opuesto al que ahora nos robotiza y deshumaniza. (Con la colaboración de reconocidos utopistas, a partir de mi maestro Platón).

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Servidumbre diputadil. Fuentes del honorable que prefieren el anonimato, aseguran que dentro de las urgentes reformas a la ley interna de la cloaca (sic) se contempla asignar a cada parásito del Estado, un lacayo, un edecán (o dama de compañí­a), un lambiscón, un achichincle, un cuije (armado) y un mayordomo ambulante, por lo menos, todo ello con el propósito especí­fico de lograr que el más alto organismo del Estado (sic) funcione conforme a los mayores estándares y paradigmas internacionales, y, por ende, repercuta de manera positiva en la consolidación democrática y en las más legí­timas aspiraciones populares etcétera. (Nota. Los trabajadores estatales mencionados serán retribuidos gracias a la gentil y desinteresada colaboración, nunca desmentida, del pueblo honrado y tributador).

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Chasco en Palí­n. Conforme a un modesto sondeo realizado en Palí­n, Escuintla, un 89% de palinecos se siente defraudado y frustrado debido a la derrota histórica de su candidata nata a la vicepresidencia de Gringolandia, Sara Palin aunque todos reconocen que posiblemente no los hubiera representado como ellos merecen a los ojos del mundo, toda vez que la mayorí­a de palinecos son de tendencia demócratas. De cualquier manera la tierra de las piñas dulces siempre espera el retorno de doña Sarah a su patria chica, donde hace poco más de cuatro décadas dejara su hermoso ombligo.

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No deja de ser significativo, e inquietante, que en el planeta Tierra exista la mayor concentración humana de toda la Ví­a Láctea.