MANIFESTACIONES DESGENOCIDAS. En su página güev, ilustrada con una foto reciente de la Siguanaba, la influyente Asociación de Familiares, Amigos y Conmilitones de Genocidas, Masacradores, Arrasadores de Aldeas, y Similares de Guatemala, FAMIGENOGUA, invita a manifestarse (es decir, a seguir manifestándose) a favor de o a mostrar simpatía, inclinación o devoción por, en primer lugar, la omnipotente y omnipresente Impunidad, la amnesia histórica, el olvido de “detalles” y “daños colaterales” durante la guerra sucia, la táctica y la estrategia de dejar sin agua al pez, la reiterada ofensa a la dignidad y la inteligencia del pueblo guatemalteco, la amenaza velada (en algunos pocos, eso sí) de que en cualquier momento se repitan las semisepultadas atrocidades perpetradas por el terrorismo de Estado.
(Los observadores perciben en estas supuestas manifestaciones coyunturales, por demás espurias, una grotesca manera de seguir tapando el tenebroso y descomunal genocidio del siglo XX en Guatemala con un dedo (C.F.I.), así como burdos intentos por burlar instituciones como la recuperación de la memoria histórica, el esclarecimiento histórico, el recuerdo y el resarcimiento de las víctimas, la moral invicta de los sobrevivientes, el trabajo arduo del Ministerio Público y de la Fiscal General, los hallazgos de la Fundación Guatemalteca de Antropología Forense: los testimonios de cráneos perforados por un disparo: “Nomienten y no olvidan” (Clyde Snow).)
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ELOTES AL CIPRÉS. Si un grupo de militares y empresarios utiliza procedimientos heteróclitos, retorcidos y solapados para constituirse en partido político (camino allanado con sangre, financistas – inversionistas fantasmas o francamente vergonzosos, violaciones flagrantes a las leyes electorales, etc.), una vez en el poder no puede exigírsele que actúe con ética, honestidad y “apegado a derecho” porque eso es, cabalmente, pedirle elotes al ciprés o limones a la palma africana. Ese equipo de gobierno, diputados incluidos, electo por la ignorancia y la estupidez congénitas de un cierto porcentaje de votantes, sólo puede seguir el camino trazado por sus instintos, sus naturales tendencias militoligárquicas, su codicia sin límites, su nulo patriotismo… Pero ya solo faltan tres años.
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“Madurar, en el humano, es proceso de adaptación o adecuación que no siempre da resultado. Envejecer, en el mismo humano, es un proceso de desadaptación o desadecuación que casi siempre da resultado. (Folículo de Etileno, siglo III a. C.)