La moneda brasileña, en permanente ascenso, rompió este martes por primera vez en más de seis años, la barrera de dos reales por dólar al cotizarse a 1,979 ( 1,52%) contra el billete verde, al cierre del mercado cambiario.
Fue el mayor valor alcanzado por el real desde que el 1 de febrero de 2001 se cotizó a 1,973 por dólar.
«Si el Banco Central no demuestra más apetito por la compra de dólares, probablemente la cotización del dólar continuará cayendo, sin un piso definido», dijo a la AFP el analista Vanderlei Arruda, de la casa de cambios Souza Barros.
Sin la actuación del Banco Central, el mercado hizo oscilar el dólar entre 1,97 y 1,99 reales, pero hubo resistencia a una cotización menor, por eso estimó que si la entidad monetaria persiste en su ausencia el valor el billete verde continuará a la baja, pero no en forma excesiva, añadió.
El presidente del Banco Central (BC) de Brasil, Henrique Meirelles, en tanto, aseguró que no hay metas para el cambio, pero que intervendrá en el mercado para corregir eventuales distorsiones y excesos.
«No permitiremos que haya excesos en los mercados o que las cotizaciones se distancien mucho de aquellas indicadas por los fundamentos de la economía», afirmó Meirelles en Rio de Janeiro, sin mencionar valores precisos porque «nosotros no hacemos previsiones sobre la trayectoria de la tasa de cambio».
Arruda recordó que la continua valorización del real obedece a que «los inversionistas financieros están buscando países con menos riesgos y más rentabilidad, y como Brasil mantiene las tasas de interés más altas del mundo (12,5% al año), aquí se sienten muy cómodos».
Meirelles comentó que «el deseo de que los intereses caigan es el deseo de todos y eso se está concretando (desde setiembre de 2005, cuando se situaban en 19,25% al año). Los intereses, hoy, en la economía brasileña son los más bajos de nuestra historia reciente».
El presidente Luiz Inacio Lula da Silva garantizó por su parte el cambio flotante, y opinó que el valor del real se ajustará un «milagro» y sin «medidas de gobierno».
«El cambio continuará siendo fluctuante y se ajustará. Ya hace algún tiempo que ronda los dos reales por dólar y se ajustará (…) en la medida en que comencemos a importar más bienes de capital, en la medida en que comencemos a reducir la tasa de interés», afirmó en rueda de prensa.
«Pasamos diciendo que el real está valorizado, sin reconocer que el dólar está desvalorizado ante casi todas las moneda del mundo», destacó.
El salto de la barrera de dos reales por dólar se produjo un día después que el ministro de Hacienda, Guido Mantega, proclamase que «tenemos que impedir que haya una sobrevalorización» de la divisa local y que el «el gran tema económico es el desafío del cambio en Brasil», dijo.
En búsqueda de «un equilibrio razonable», el gobierno ha intentado mantener el equilibrio del cambio al reducir las tasas básica de interés y aumentar las reservas internacionales, que actualmente son de más de 120.000 millones de dólares, señaló, pero reconoció que «eso aún no resuelve el problema».
La compra de dólares por el BC este año han sido insuficientes para contener el alza del real, ante la masiva entrada de divisas al país, explicaron los operadores.
Hasta abril, el BC compró 33.900 millones de dólares, casi lo mismo que durante todo 2006 (34.100 millones de dólares), y tres veces más de lo adquirido en el primer cuatrimestre de 2006 (10.100 millones de dólares).
En lo que va de 2007 la moneda brasileña se valorizó 7,98% en comparación con el billete verde, que el último día hábil del año pasado había cerrado a 2,137 reales.
El real se apreció 8,56% en 2006 y 14,4% en 2005, y durante todo el gobierno del presidente Luiz Inacio Lula da Silva, desde el 1 de enero de 2003, acumula una valorización de 78,52%.