El delantero brasileño del Manchester City, Robinho, insistió que no tiene problemas con el técnico Mark Hughes y reafirmó su devoción con el club, en unas declaraciones aparecidas hoy en su sitio Internet.
Estas declaraciones llegan después de que el brasileño abandonara la concentración en Tenerife sin permiso del club para viajar a Brasil, afirmando que la «espantada» se debió a asuntos familiares.
En los últimos días aparecieron rumores de una fuerte discusión con Hughes, pero Robinho indicó que no es cierto.
«Tengo una buena relación con Mark Hughes y siempre he respetado sus decisiones. Es el jefe», añadió.
El ex jugador del Real Madrid afirmó que está disfrutando de su nueva vida en Inglaterra.
«Me gusta vivir en Manchester United y he hecho muchos amigos en el club y en la ciudad desde que llegué el año pasado», afirma.
«Admiro a los aficionados del Manchester City, que son verdaderos amantes del fútbol y muy fieles de los jugadores. Me gustaría devolverles esa lealtad con muchos goles para ayudar al equipo a ser más importante», explicó.
Pese a sus palabras afectuosas, Robinho todavía corre el riesgo de una dura sanción por parte del club por haber abandonado la concentración de Tenerife sin permiso, aunque el jugador señaló que espera regresar en los próximos días y enfrentar al Newcastle el 28 de enero.